49
|
Con cada paso
que se da en
Asia
la pasión
por su
belleza
va aumentando.
Estambul,
Myanmar
o
Vietnam
enamoran a
primera vista.
Japón es un ensueño cifrado. En Kioto las
geishas
alimentan el mito, el sumo es una
muestra del honor y la música, un rumor de
alas. Nara es la mayor colección de templos
budistas que conserva el Japón tradicional.
Asia es un continente hermoso paso a paso
desde Turquía, donde Estambul conserva la
riqueza y el lujo de los otomanos, hasta Ban-
gkok, Myanmar o Vietnam, porque todo es un
mosaico de ofertas exóticas.
Angkor Wat, una maravilla del mundo del
siglo IX en Cambodia, es la mayor estructura
religiosa jamás construida, una muralla y una
fantasía arqueológica hecha como la ciudad
sagrada de los Jemeres Rojos.
BODAS EXÓTICAS
La boda exótica es parte de la aventura al
aceptar su pareja de por vida.
En la India, sobre el lomo de un elefante; en
Australia, bajo el agua en una campana de cris-
tal; o, en el sur de Francia, al aire en un globo
gigante.
Las islas marquesas: Moorea, Huahine o
Bora Bora son las más remotas y románticas
del mundo, es la Polinesia francesa que huele
a vainilla y coco, donde la boda se celebra por
el rito maorí al caer el sol sobre la mar, para
llegar remando a la aldea nupcial en ca-
noas decoradas con flores de tiare, en-
tre cánticos dulces y bailes de cade-
ra y vientre.
El novio es llevado por re-
meros a la playa blanca y la
novia es cargada como una
perla en una ostra gigante
entre antorchas, fogatas y danzas tribales, para
ser entregada al esposo por el jefe de la tribu
ante Pele, la diosa del fuego. Las ancianas pre-
paran a la pareja con un masaje con aceite de
monoi, una planta áloe que vuelve la piel más
suave cuando el amor se hace sin interrupción
por toda una noche. Y duermen en una cabaña
flotante arrullada por las suaves olas del mar.
EUROPAES UNAPANTALLA
Europa es un paisaje gastado y es normal
por el cine y el turismo, pero tiene un escenario
mítico y esotérico en el círculo polar antártico.
Una tierra misteriosa como los fiordos no-
ruegos, que siguen los rastros de los Vikingos
por capitales del mar Báltico ricas en historia y
cultura, que protegen el encanto salvaje y vol-
cánico de Islandia, la tierra de horizontes má-
gicos rodeados por leyendas y enigmas en ho-
teles de hielo. Paisajes armados por montañas
blancas sobre las tierras del sol de medianoche.
La ruta es asombrosa por el Polo Norte o
Groenlandia y permite visitar a los emotivos es-
quimales y a los algonquinos o los inuit, donde
se estila, como pacto de amistad y confianza,
acostar la primera noche a la esposa del dueño
de casa con el más ilustre visitante.
Esta muestra de amistad puede correr el
peligro de ser ignorada, pero es bueno que el
entusiasmado turista sepa que su risa muestra
más caries que dientes y, para prevenir que la
piel se cuartee por la brisa bajo cero, se masa-
jean el cuerpo y la cara con crema agria hecha
con grasa de foca y orina de la propia señora,
un perfume nada recomendable para el osado
visitante. Y entonces se recuerda al poeta mal-
dito Paul Valéry, quien decía que “unamujer con
un perfume equivocado no tiene futuro”.
Foto: ©2016 SHUTTERSTOCKOPHOTOS




