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El viaje es un recorrido diario entre ‘rece-
bos’ y oasis a lomo de camello hasta un cam-
pamento de jaimas, la carpa tradicional donde
desafían la arena y el viento para dormir ilumi-
nados por la luz de las estrellas.
EL ORIENTE ES SABIOYMILENARIO
Al salir de Rusia, atrapa la uzbeca Samar-
canda, un embrujo real de las mil y una noches
construido en el enredo asiático.
El Medio Oriente es un imán donde se des-
taca la ciudad iraní de Isfahán y las ruinas de
Persépolis. Beirut fue una atracción fenicia
destruida a cañonazos como Siria o la es-
pléndida Bagdad, amenazada como la Tierra
Santa, y más allá de la frontera sobrevive la
legendaria Petra excavada en roca hace mil
años, y después surge la inaudita Dubái, que
más parece una extensión de Disney que un
asentamiento árabe.
Pero el mundo cambia y se modifica en el
lejano oriente asiático.
Pocos lugares almacenan más historias en-
soñadoras, templos y reliquias que la India, tie-
rra religiosa de ‘intrigas’, mitos y costumbres de
ficción. Es una mezcla mística de espíritu y sexo
llena de tesoros y turistas.
La estatuaria muestra cómo lo femenino
ensambla con lo masculino, como una ciencia
practicada por sus dioses y diosas. Allí, desde
el siglo III, el
Kamasutra
es el libro de ense-
ñanza sexual, un sumun escrito por un asceta
virgen que lo aprendió por la confesión de los
pecadores.
Si aguanta la tristeza de la muerte y el fa-
natismo crudo, visite Benarés a orillas del Gan-
ges, donde la muerte espera las cenizas cami-
no al paraíso.
Viajes
Memorables
Hay países de tradiciones tan opuestas a
occidente que la brújula mira hacia el sur y des-
orienta: ese es el paso hacia el otro lado del he-
misferio.
La perla turística del lejano oriente es China,
encajonada en muy pocas ciudades partiendo
de Beijing, Shanghái, Xi’an, Cantón, Güillín y
Hong Kong como ejes naturales de una cultura
opuesta a la occidental.
Esa tierra aportó la pólvora, el papel, la rue-
da, la seda, la brújula, la imprenta, el paraguas y
el cepillo de dientes. Y el papel higiénico…
Cuenta con 40 patrimonios de la humani-
dad y seis mil años de historia.
Feng Huang es un lugar recóndito de la
cultura miao y tujia, encerrada en un paisaje
de montañas talladas y de ríos como dibujos.
Chengde, el palacio de verano de los empera-
dores a tres horas por tren de Beijing, asombra
porque las dinastías construyeron una réplica
del país en un escenario de 200 kilómetros,
donde los monasterios son hoteles.
La enigmática
Persépolis,
ubicada en
territorio
iraní,
podría albergar
las
ruinas
milenarias más
hermosas
de todo
el planeta.




