Mayo 2026 | 11 Coopidrogas que se tiene, sino para buscar más, sin importar lo ya alcanzado, es decir, como mensajero del cerebro nos dice una y otra vez: ¡eso estuvo bien, hazlo otra vez!, sostienen Lieberman, vicepresidente de Asuntos Clínicos del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad George Washington, y Long, redactor de discursos y profesor de escritura en la Universidad de Georgetown. SU LADO OSCURO La dopamina es la fuente del deseo (mediante el circuito del deseo) y la tenacidad (a través del circuito del control), y trabajan en equipo. Pero cuando el deseo se obsesiona con cosas que pueden hacer daño —un trozo más de pastel, una aventura extramatrimonial o una inyección de alguna sustancia nociva—, la fuerza de voluntad dopaminérgica se transforma y lucha con su circuito complementario, manifiestan los autores de Dopamina. Ejemplifican el caso de un joven que piensa en comprar su primer carro. Por la dopamina del deseo, adquiriría el primero que llame su atención. Pero la del control permite refinar ese impulso. Lee detenidamente reseñas de automóviles y desarrolla estrategias de negociación antes de hablar con el vendedor. Se siente bien: ha dominado la situación de compra, gracias a controlar toda la información disponible. No siempre sucede así porque este combustible de la inteligencia y el progreso tiene un lado oscuro: puede llevar a la locura o a la adicción, ya que el conjunto o sistema neuronal (de conexión) del cerebro es susceptible de empezar a dar importancia a asuntos que no la tienen. O, en este mundo moderno, tecnológico, cambiante y globalizado, Los PRECURSORES La dopamina fue descrita por primera vez por los científicos ingleses George Barger, James Ewens y Henry Dale, como un compuesto similar a la epinefrina. Cuatro décadas después, la científica e investigadora británica Katharine Anne Montagu fue la primera en identificar que se producía por sí sola en el cerebro. Luego, el médico y neurocientífico sueco Arvid Carlsson y colaboradores demostraron que era un neurotransmisor auténtico, hallazgo que le permitió a Carlsson recibir el Nobel de Fisiología y Medicina en el año 2000. Las investigaciones han permitido también identificar varios genes que contribuyen al desarrollo de personalidades con circuitos dopaminérgicos más activos, y facilitan contar hoy con agonistas dopaminérgicos, fármacos que imitan la dopamina natural para ayudar a pacientes con Parkinson o TDAH; antagonistas de la dopamina para tratar problemas de esquizofrenia y trastorno bipolar; y los inhibidores de la recaptación de dopamina, útiles en pacientes con depresión y ciertos tipos de adicciones, bajo estricta supervisión médica. Esta HORMONA reduce la producción de INSULINA en el páncreas y protege el revestimiento GASTROINTESTINAL.
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