Marzo 2021 | 45 consumo de cafeína, alcohol y algunos alucinógenos; y el uso de ciertos medicamentos de venta libre y con receta, como los que tratan el asma. Aunque son comunes y no patológicos (relacionados con una enfermedad), pueden volverse problemáticos si persisten y afectan la vida diaria. “Intentar suprimirlos activamente es contraproducente, ya que el esfuerzo por bloquearlos a menudo los hace más fuertes y recurrentes. Por ello, el manejo efectivo se basa en la aceptación y el etiquetado: reconocerlos como un pensamiento y no como una realidad, permitiendo que pasen como nubes sin darles importancia”, aclara Marta Cecilia Restrepo Mejía, investigadora en inmunología y experta en terapias expresivas y creativas. La especialista anota también que, junto a hábitos como el ejercicio físico, la ayuda profesional mediante la terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser la herramienta más efectiva para recuperar el control. Además, las terapias expresivas rompen ese círculo al externalizar la experiencia. “Al pintar, modelar o escribir, sacamos el pensamiento de nuestro interior y lo ponemos fuera, donde podemos observarlo sin que nos consuma”, expresa, y describe algunas de las terapias que ayudan en el control de los pensamientos intrusivos: Externalización simbólica: darle forma, color o textura a un pensamiento intrusivo (usando arcilla o dibujo) ayuda a la mente a entender que este es un objeto que observo, no algo que soy. Fotos e ilustraciones: ©2026 SHUTTERSTOCKPHOTOS Marzo 2021 | 1 Coopidrogas Este PENSAMIENTO aparece cuando el CEREBRO busca protegerse proyectando escenarios de RIESGO.
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