22 | Junio 2026 GESTIÓN De saber hacer a impactar: las habilidades de poder Las power skills se definen como competencias interpersonales, emocionales y cognitivas esenciales —antes conocidas como habilidades blandas— que generan resultados concretos, empoderan a los trabajadores y resultan fundamentales en el entorno laboral. ¿Para qué sirven y cómo se desarrollan? “Persuasión, comunicación, creatividad, liderazgo, inteligencia emocional, pensamiento crítico, adaptabilidad, colaboración, resolución de problemas, gestión del tiempo… Domina estas habilidades para triunfar en la vida”. Con este mensaje, Borja Castellar —exdirector de LinkedIn para América Latina, donde lideró durante casi una década la división de Talent Solutions y fue reconocido como uno de los mejores vendedores a nivel global— sintetiza, en una publicación en esta red profesional, cuáles son algunas de las habilidades de poder (power skills) que hoy marcan la diferencia en el desarrollo profesional. El experto —quien recientemente lanzó su libro Power skills: el secreto para construir tu carrera en la era de la inteligencia artificial, de editorial Planeta— sostiene que estas competencias clave, junto con el aprendizaje continuo y la construcción de marca personal, serán determinantes en el nuevo escenario laboral. A medida que la automatización asume tareas rutinarias, las capacidades humanas ganan protagonismo y se consolidan como uno de los activos más valiosos en la economía del conocimiento. En esencia, se trata de habilidades orientadas a resultados. No solo describen cómo una persona piensa o se relaciona, sino cómo utiliza esas capacidades en entornos de cambio, presión o ambigüedad para crear valor. Así, representan una evolución de las tradicionales soft skills (competencias blandas), llevadas a un plano más práctico y estratégico, indica Alexandra Jiménez Rodríguez, ingeniera industrial y magíster en Alta Gerencia y Coaching. Esta transformación no es solo conceptual. El Foro Económico Mundial, en su informe “El futuro del empleo 2025”, advierte que, de cara al 2030, entre las habilidades humanas que deberán desarrollar los trabajadores destacan el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad. Estas capacidades, junto con la curiosidad y el aprendizaje permanente, están adquiriendo una relevancia creciente. Desde la práctica, la especialista Jiménez lo resume así: “Estas habilidades nacen de las soft skills, pero están más enfocadas en lo que realmente se logra con ellas”. De este modo, mientras una habilidad blanda puede reflejar amabilidad o buena comunicación, una capacidad de alto impacto implica usar esos atributos para resolver conflictos, gestionar quejas o transformar una experiencia negativa en una oportunidad de fidelización. “No es solo ser amable, sino convertir esa amabilidad para destrabar situaciones, calmar tensiones y convertir a un cliente enojado en uno fiel o, incluso, en un fan”, explica. Fotos e ilustraciones: ©2026 SHUTTERSTOCKPHOTOS
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