Un ejemplo que nos presenta el docente Julio Alberto Ríos ayuda a entender este efecto físico: la refracción de la luz es el fenómeno por el cual un rayo de luz cambia su trayectoria o se desvía al pasar de un medio a otro diferente. Es lo que sucede cuando sumergimos un lápiz en un vaso con agua: parece como si el lápiz ‘se partiera’, y esto ocurre porque una parte del lápiz se encuentra en el aire y la otra en el agua. Entonces, los rayos de luz que provienen de la parte del lápiz sumergida en agua viajan primero por el agua, luego pasan por el vidrio del vaso y finalmente por el aire hasta llegar a nuestros ojos. En esos cambios de medio o de sustancia, el rayo de luz sufre desviaciones en su trayectoria y por eso a nuestros ojos llega la sensación de que el lápiz se hubiera quebrado. Para entender la refracción de la luz FOTOs: tomadaS de gibby zobel y npr.org bombilla convencional de bajo consumo”, explica Alfredo Mose, mecánico brasileño e inventor de la bombilla. Este tipo de iluminación gratuita y ecológica durante el día es especialmente útil para construcciones precarias que apenas tienen ventanas. Aunque el artefacto no funciona por la noche, lo cierto es que, de acuerdo con la intensidad del sol, es posible que la farola extienda su luz unos cuantos minutos después de la puesta del astro rey. “No pensaba que una botella pudiera darnos luz, esto nos va a permitir ahorrar muchos pesos en electricidad”, afirmaba en su momento a la agencia EFE de noticias La bombilla, que simplemente es una botella de plástico llena de agua a la cual se le añade algo de cloro para preservarla de las algas, se coloca en un agujero del tejado, como si fuera una claraboya, y se expone a los rayos del sol. ¡Así ilumina todo! El invento, llamado ‘un litro de luz’, no cuesta nada y alumbra tanto como una bombilla de bajo consumo. Junio de 2014 | 33
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