Julio 2026 | 47 Coopidrogas De hecho, los estudios de estos dos psicólogos han explorado la conexión entre la mirada y la conciencia visual, y revelan aspectos como los mecanismos de atención, los movimientos oculares y el fenómeno de la “ceguera por falta de atención”, por lo que una de las conclusiones científicas es que el ser humano no es consciente de todo lo que perciben sus sentidos. O sea, que solo procesamos conscientemente aquello a lo que dirigimos nuestra atención activa. Sin duda, a partir de ahora estaremos más atentos cuando estemos frente a un mago que muestra sus destrezas ante un público ávido por no dejarse engañar y tratar de descubrir los secretos detrás del experto que busca generar un impacto con su ilusionismo visual. ¿QUÉ HACER PARA EVITARLA? El doctor García León asegura que cuando se acumula el cortisol, conocido como la hormona del estrés, se generan efectos neuropsicológicos asociados a este. De ahí que los episodios de este fenómeno “les ocurran a personas que están pasando por sobrecarga laboral, a estudiantes que también trabajan y tienen jornadas diarias mucho más largas que aquellos que solo estudian. Este tipo de error atencional no es por estar distraído, sino porque el cerebro no tiene los nutrientes que requiere”, comenta. Pero tranquilo, hay solución. Para empezar, es fundamental desarrollar la capacidad de autoobservación, lo que significa que las personas puedan percatarse de lo que les sucede. Además, resulta importante prestar atención a los comentarios que otros compañeros les hacen de lo que están notando en él o en ella cuando mencionan cosas del tipo como “mira, ahí está lo que estás buscando”, “se está volviendo muy olvidadizo” o “usted se distrae muy fácil”. compartir son acciones diferentes a la rutina de trabajo y de estudio, así como la actividad física o practicar un pasatiempo. Esto ayuda al cerebro a reorganizarse para operar de forma correcta, no solo en términos de su interacción neuroquímica, sino en procesos cognitivos como la concentración, la memoria, la toma de decisiones y el procesamiento de la información, lo que hace que la persona se sienta mejor”, destaca García León. Si persisten los instantes de fallas atencionales, el especialista enfatiza en que se debe consultar al médico, quien primero descartará algo físico, un déficit metabólico o tal vez formulará un suplemento. Pero, según el caso, también remitirá a un profesional de mayor complejidad, como un neurólogo clínico o un psiquiatra. Todo esto forma parte de los protocolos. Además, si el individuo presenta otros estados emocionales como depresión, ansiedad y estrés patológico, es posible que las fallas en la atención surjan con mayor frecuencia. Por ello, es necesario que el médico conozca esas condiciones y, desde luego, sería recomendable acudir a un neuropsicólogo. Así que la “ceguera por falta de atención” puede aparecer en cualquier momento y las situaciones de inatención ocurren en todo tipo de circunstancias y espacios, razón por la cual es fundamental estar siempre conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor para evitarnos “dolores de cabeza” que alteren la calidad de vida. Entonces, es momento de revisar rutinas, verificar las responsabilidades diarias, si tal vez está sobrecargado de trabajo o si no está descansando bien, con el fin de encontrar las soluciones que mitiguen esas situaciones. Por ejemplo, establecer un cronograma de actividades, teniendo en cuenta que se incluya un tiempo para la desconexión y el esparcimiento. “Los hábitos de vida saludable, por ejemplo, dormir bien, alimentarse de manera apropiada, socializar y Los ERRORES atencionales ocurren DEBIDO a jornadas largas o ESTRESANTES.
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