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Julio 2026 | 27 Coopidrogas lo hacen considerando las opiniones de sus hijos, particularmente en categorías como alimentos, tecnología, entretenimiento, educación y destinos de viajes. El análisis se realizó bajo un modelo denominado DNA Understanding (entender el ADN), que explora dimensiones personales, familiares y sociales para identificar valores, motivaciones y hábitos de vida asociados al consumo desde una perspectiva integral. Al respecto, la psicóloga especialista en comportamiento del consumidor, Sthefany Salomón, de Kantar, dice que el estudio es un ejercicio que derribó mitos e identifica tres componentes: “El primero es cómo estos niños quieren ser escuchados y reconocidos y empiezan a tener roles activos dentro de sus hogares y en la sociedad, pero, sobre todo, saben que su voz cuenta. En generaciones anteriores esto no se no se veía”. Se suma la integración del bienestar como parte de su identidad. “Ellos comienzan a hablar de temas de autocuidado, gestión emocional y ambiente. Los primeros no están ligados solo a la estética (skincare o cuidado de la piel), sino que se relacionan también con la búsqueda de bienestar integral. Esto se conecta con nuevas pautas de crianza y el acceso constante a información proveniente de las redes sociales y la inteligencia artificial. Por último, destaca un comportamiento híbrido que resulta sorprendente: una generación digital que se integra sin dificultades con espacios offline (desconectados)”. Y enfatiza en su rol en el hogar, ya que, aunque los padres toman las decisiones, los alfa actúan como influenciadores activos. “Por ejemplo, si un papá va a mercar y tiene dos productos de la misma categoría, con seguridad le preguntará a su hijo cuál elegir y su punto de vista será considerado. Ellos tienen el acceso a la información y dicen lo que quieren probar”, agrega. Lo reitera el informe Kidfluence: la arquitectura del nuevo consumidor (2026-2030), elaborado por la empresa de innovación WiWO, subraya que los niños y preadolescentes intervienen activamente en las decisiones de gasto del hogar influyendo en la forma en cómo las familias eligen marcas, productos y servicios. Agrega que prefieren los contenidos visuales y ágiles, y con una estética cercana a los videojuegos, así como dinámicas que les permitan participar, opinar o crear. Este comportamiento no solo define sus propias preferencias, sino que se traslada al entorno familiar. En ese sentido, las decisiones de compra no son unilaterales e incluyen nuevas formas de interacción. “La generación alfa tiene una participación real en el proceso de compra, puesto que los padres consideran sus deseos y expectativas, pero los encuadran dentro de criterios de bienestar y valores familiares”, agrega Salomón, para quien esta relación marca un equilibrio entre influencia infantil y control adulto, abiertos al diálogo en familia. COMPRENDERLOS, PRIMERO El documento de WiWO señala que para entender mejor a la generación alfa es clave hacerlo primero con sus padres; los millennials, que fueron educados bajo los principios y reglas claras de la generación X. Así, los nacidos entre 1981 y 1996 se inclinan por el diálogo y los límites. El análisis destaca que tres de cada cuatro padres millennials priorizan la Los ALFA son 100% nativos DIGITALES, definidos por la pandemia y el CONFINAMIENTO. GENERACIÓN SILENCIOSA 1928-45 GENERACIÓN BABY BOOMERS 1946-64 GENERACIÓN X 1965-80 GENERACIÓN Y 1981-96 GENERACIÓN Z 1997-2012 GENERACIÓN ALFA Principios de 2010-2020

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