Copidrogas abril 2014 1

Medicina ayurvédica: esta disciplina, originaria de la India define el ayur como longevidad y vida, y el veda como el conocimiento. Por lo tanto, es la ciencia de la vida, en la que se busca la salud por medio del equilibrio de la energía corporal. Cuando aparecen los altos niveles de estrés, se pierde el equilibrio de cuerpo. “La ayurveda es un estilo de vida que busca enseñar, de manera individualizada, qué elementos debe tener en cuenta para mantenerse saludable”, indica uno de los postulados de esta disciplina. Yoga: se trata de una de las filosofías de sanación más antiguas de la humanidad. Realizar ejercicios que permitan centrar la atención en uno mismo es fundamental; el yoga es la terapia por excelencia para estos casos. Tiene un gran efecto benéfico debido a que exige al individuo concentrarse en la respiración y en las sensaciones para poder realizar las posturas de manera correcta. Esto logra el apaciguamiento de la mente. La característica principal del yoga físico es que se enfoca en posturas retadoras (assanas, en sánscrito). Por lo general, se tratan de ejercicios de estiramiento y relajación, y en niveles medios a avanzados, de equilibrio y fuerza. “El yoga es una meditación integrada entre cuerpo y mente que nos permite el equilibrio entre la felicidad y el sosiego. Con ella estamos en estado de calma pero con claridad y energía. Las prácticas de yoga activan la energía vital y también nos dan el silencio interior que nos conecta con nuestra esencia”, afirma Beatriz Dávila, maestra de yoga. Meditación: es la forma mediante la cual se busca y se logra poner la mente en blanco. La meditación permite ver la realidad tal cual como es y tomar mejores decisiones y acciones correctas. Tanto la meditación como el yoga propenden por alcanzar la armonía entre cuerpo, mente y espíritu. “La meditación facilita la integración de la propia identidad espiritual con las realidades sociales y físicas que nos rodean, y, de este modo, restablece el equilibrio funcional”, asegura Castro. Respiración profunda y consciente: técnica que mejora la circulación sanguínea, reduce la presión arterial y optimiza la fuerza y la resistencia. Se ha demostrado que la respiración profunda ayuda a calmar la ansiedad. Llevar más oxígeno al cerebro lo hace sentir menos cansado mental y físicamente. “Buena parte del control y regulación del sistema circulatorio se basa en la práctica de la respiración profunda, que, al mismo tiempo, sirve para neutralizar los estados de ansiedad. En nuestra práctica diaria, les enseñamos a los pacientes, en su mayoría niños, cómo respirar adecuadamente; este es un primer y fundamental paso para su rehabilitación”, comenta el doctor Miguel Ronderos, jefe de la Unidad de Cardiología Pediátrica de la Fundación Cardioinfantil. Hacer respiraciones profundas, con el diafragma, es una técnica que puede llevar a cabo cuando está en el computador, recostado o antes de dormir y comenzar el día. Practíquela durante el tiempo que quiera sin forzarla: 1. Llene los pulmones con un movimiento respiratorio tranquilo. La respiración adecuada produce placer. 2. Acuéstese boca arriba cómodamente cuando esté aprendiendo la técnica y 38 | Abril de 2014 Si va a tomar un descanso fuera de la ciudad, aproveche las maravillas del paisaje y practique los sencillos ejercicios de meditación que le sugerimos aquí para llenarse de la poderosa energía de la naturaleza.

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