18 | Portada cómo la gente organiza su pensamiento, sentimiento, lenguaje y comportamiento en función de las metas que quiere alcanzar. Así mismo, esta metodología facilita examinar los resultados obtenidos por diversas actitudes y analizar qué se podría hacer, optimizar, minimizar o fortalecer para conseguir lo que se quiere. Al respecto, se deben tener en cuenta dos principios fundamentales: 1. Todas las personas ven el mundo a través de mapas mentales internos. A raíz de esos filtros y la forma como se utilizan, se concibe el mundo de cierta manera y, a partir de esa percepción, es posible obtener ciertos efectos. 2. Existen comportamientos que generan situaciones positivas. Al conocer cuáles actitudes propician determinados beneficios, la persona se programa para reaccionar de ese modo ante diversidad de estímulos y conseguir lo anhelado. PASOS PARA VIVIR LOS SUEÑOS DE VERDAD Con base en los principios de la PNL y el ho’oponopono, algunas directrices para hacer realidad nuestros sueños son: 1. Estar en armonía con el universo. Para hacer lo correcto, es necesario conocer las leyes universales y, de acuerdo con Martínez, el resumen de ellas es la ley del amor. Estas consisten en tener un pensamiento amoroso, benevolente y tolerante con uno mismo y con los demás; expresarse con amor y cariño, destacar lo mejor de cada persona en vez de criticarla; apoyarlas y perdonar. 2. Responder las inquietudes existenciales propias. La mayoría de los problemas se generan por el desconocimiento de quién se es, cuál es el objetivo de la existencia y qué se quiere llegar a ser realmente. Tener esa información clara enseña a funcionar en armonía con el mundo y con la humanidad. Según la autora española, el ho’oponopono ayuda a la reconexión con la propia sabiduría y a resolver los conflictos. “Uno de los postulados de esta disciplina ancestral indica que los seres humanos creamos los problemas con aquellos pensamientos influenciados por recuerdos de situaciones traumáticas del pasado. Lo primero que debemos hacer es conocer la parte más desarrollada de la mente y permitir que intervenga siempre en la toma de decisiones”, asegura la experta. 3. Hacerse responsables de las creaciones. Muchas veces se culpa a los demás, al gobierno, a la familia y al entorno laboral de los problemas propios, sin reconocer que son fruto del proceder de cada quien. Antes de ir en busca de los sueños, hay que estar en paz con uno mismo, el entorno y las relaciones personales; para ello, hay que balancear y “¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”: Pedro Calderón de la Barca
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