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Quienes fueron
seleccionados
para
participar del Primer
Coro Virtual no
recibieron ningún
incentivo económico,
lo cual da un
valor
aún mayor
a esta
experiencia.
P
or un infortunio de la vida, el maestro
Alejandro Zuleta Jaramillo no alcanzó
a ver materializado el trabajo con el que
culminó el homenaje al maestro José Be-
nito Barros Palomino y que adelantó con
ahínco y pasión, como bien lo describen
colaboradores cercanos a él. El pasado 2
de noviembre, falleció en Bogotá.
Con su muerte, Colombia pierde a uno
de los más destacados directores y peda-
gogos corales. Su aporte formativo y mu-
sical, arraigado en miles de niños, jóvenes
y directores corales de todas las regiones,
seguirá vivo a través de sus voces y sus
espíritus cultivados por el canto coral.
Profesional del Conservatorio de Mú-
sica de Brooklyn (Nueva York), con más-
ter en Dirección Coral de la Bowling Green
State University, Zuleta se desempeñaba
como profesor asociado del Departamen-
to de Música de la Pontificia Universidad
Javeriana.
Su labor pedagógica estuvo enfocada
hacia la formación de maestros, directo-
res de coros infantiles y juveniles, y a la
exaltación de la música colombiana. Creó
la Fundación Coral Santa Cecilia. Tam-
bién, dirigió el Coro de la Ópera de Colom-
bia (1996, 1997 y 2001) y en 2001 recibió
el Premio Excelencia Coral.
El maestro Zuleta murió a la edad de
57 años (había nacido el 21 de junio de
1958, en Bogotá), luego de padecer una
enfermedad terminal que lo venció, pero
que no le impidió cumplir a cabalidad su
misión en pro de la música hasta sus últi-
mos momentos.
Foto: Alexander Arteaga – MinCultura
Un grande homenajeando
a otro grande




