30| Septiembre de 2014 Mercadeo El comercio ‘retail’ debe identificar las oportunidades que tiene para sacar provecho de su cercanía exclusiva con el cliente, algo ajeno para los mayoristas. Lo que no se muestra no se vende. Tenga en cuenta la importancia de las zonas frías y calientes para la correcta exhibición de los productos. De una estratégica distribución en estos puntos depende una constante rotación de mercancía o el adecuado manejo del inventario. Tocar el producto, una tentación irresistible. Esta es una oportunidad ideal para los minoristas que disponen de sus instalaciones como un centro de interacción entre el cliente y el producto. El cliente necesita conocer por él mismo las características de lo que va a adquirir: leer su etiqueta, palpar su empaque, hasta olerlo si es posible. Un estudio realizado por la Ohio State University, en los Estados Unidos, determinó que, incluso, un cliente puede llegar a pagar más si le es permitido interactuar, tan solo por unos pocos segundos, con el producto en el lugar de compra. Olvídese de ubicar los artículos en lugares inaccesibles: permítales a ellos mismos cogerlos, leerlos, disfrutarlos (sin que los usen o gasten, claro está), que muy seguramente esto conducirá a una venta inminente. Lo que no sirve que no estorbe. Muchas veces le apostamos a la exhibición de productos que creemos tarde o temprano tendrán acogida en el mercado; sin embargo, pasan las semanas y las mismas unidades permanecen en los estantes sin ser adquiridas. Es el momento de tener la cabeza fría y deshacerse de esta mercancía cuanto antes, pues ocupa un espacio que bien se puede utilizar con artículos nuevos que sí generarán ventas. Puede salir de ellos mediante una promoción, bajar sus precios, incluirlos en un combo u ofrecerlos a precio de costo. Renegociar con proveedores. Cada vez es más habitual que el cliente pida un precio más bajo con el fin de cerrar el proceso de compra, y usted como cliente de sus proveedores no debe desconocer esta práctica. Solicite descuentos al adquirir al por mayor, no tendrá nada que perder y, por el contrario, podría generar un mejor margen de ganancias en su establecimiento. La imagen lo dice todo. La mala presentación de su negocio ante los ojos del cliente puede esfumar una venta segura. Procure que todo se encuentre en el lugar establecido, sin desorden en las mesas y estantes, y, especialmente, el mostrador libre de revistas y papeles, pues no solo le quitan visibilidad a los productos expuestos, sino que le dejan poco espacio al cliente para sentirse cómodo. Productos de impulso, el as bajo la manga. Una táctica infalible para incrementar el margen de ganancias durante un período determinado siempre será ubicar productos de impulso cerca a la caja registradora, artículos pequeños que bien pueden llegar al cliente sin que él los necesite con urgencia y que tienen un bajo precio. Sin embargo, asegúrese de que la ubicación de estos productos no obstaculice el mostrador principal. Siempre piense en internet. Hoy en día, la red mundial ofrece múltiples posibilidades de dar a conocer un negocio y producirle mayores ingresos. Cree el perfil de su droguería en redes sociales, genere contactos con sus amigos virtuales, ofrezca productos por este medio, publique tanto la dirección y número telefónico como un correo electrónico a donde los cibernautas puedan comunicarse con usted. Acciones gratuitas que pueden significarle un mejor provecho de su actividad comercial. Haga parte de su comunidad. Indague sobre las actividades comunales que se desarrollen en el barrio o sector donde está ubicado su negocio. Novenas navideñas, encuentros deportivos, kermés o ferias organizadas por los vecinos son oportunidades ideales para patrocinar actividades que darán a conocer y posicionarán el nombre de su droguería entre las familias de la zona. ¡No lo piense más y manos a la obra! Los resultados se verán en sus arcas.
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