Copidrogas septiembre 2014

¡Cuidado con quienes se sobrevenden y toman todos los créditos solo para sí mismos, así los buenos resultados se hayan dado en buena parte por su iniciativa! 26| Septiembre de 2014 Gestión ¿LA PINTA ES LO DE MENOS? Según Pardo, aunque la vestimenta y el peinado importan, los gestos dicen más: el 70% de la comunicación es no verbal. “Si la persona no siente lo que dice y el tono no es real, observando bien el otro se da cuenta. Es lo mismo que hacen los polígrafos que miden los movimientos y cómo se altera la respiración cuando las personas dicen mentiras”. Sin embargo, también hay quienes juzgan por la primera imagen. Por eso, conviene cuidar la forma de vestir. El consejo es prudencia y equilibrio. Lo cierto es que una persona con credibilidad gana en todos los aspectos de su vida, pero este es un trabajo diario, de responsabilidad, de coherencia y de compromiso. Todas estas recomendaciones son igualmente aplicables a su negocio, pues el primer impacto de su cliente con su establecimiento entrará por los ojos (la buena imagen, la presentación impecable, la disposición de los productos limpia y ordenada, etc.), e inmediatamente llegará el primer momento de verdad que le permitirá deducir al visitante si puede confiar o no en la mercancía o servicios que usted le ofrece. CONSEJOS Conforme con el artículo “Ocho pasos para la credibilidad”, publicado en el blog de la couch Inés Temple, en el diario El Comercio, de Perú (27-03-14), estas son las claves para ser creíble: 1. Los que aprecian su credibilidad actúan de acuerdo con sus principios y valores. Y lo hacen aunque eso afecte sus ingresos o su popularidad. No caen en la tentación de la ganancia inmediata. La gente que valora su credibilidad respeta su nombre y cuida activa y conscientemente su marca personal. 2. No se sobrevenden. Saben que su credibilidad está basada en realidades y no solo en apariencias. 3. No son improvisados. Trabajan con seriedad, rigor y disciplina. No olvidan que su credibilidad está basada en valo-  res, pero también en resultados y acciones que benefician a sus clientes, proveedores, colaboradores. Profundizan sus conocimientos, se informan e investigan, y se mantienen vigentes y competitivos. Toman cursos, siguen aprendiendo y creciendo. 4. Cumplen su palabra. Respetan sus promesas y sus compromisos, incluso cuando hacerlo ya no les resulta práctico o conveniente o cuando les cuesta dinero u oportunidades de seguir ganando. No se desdicen ni cambian de opinión a la ligera. No necesitan de papeles firmados para validar sus acuerdos pactados, ya que para ellos su palabra es suficiente. 5. Son coherentes. Tienen los mismos valores para sus vidas personales y sus vidas profesionales. 6. Son leales hasta en las malas. 7. Reconocen los créditos ajenos. Jamás se toman los méritos de otros para sí mismos. 8. Dicen la verdad.

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