Copidrogas septiembre 2014

Septiembre de 2014 | 21 Copidrogas  La infidelidad es una circunstancia de la vida que daña la salud de la pareja y de la familia en general. Se trata de una dura prueba para una relación que siempre será posible subsanar desde que haya amor y convicción de por medio. La solución está en considerar la relación como una empresa. Le explicamos esta teoría. ¿Fidelidad? ¿Qué es en realidad la fidelidad? Para el doctor Harold Estrada, psiquiatra, especialista en terapia de pareja, la fidelidad en las relaciones conyugales del ser humano se puede definir desde dos puntos de vista. El primero de ellos aduce a aquel vínculo donde existe una relación sentimental que se basa en el amor romántico y sexual, denominada también fidelidad filial, que se enfatiza cuando hay un matrimonio formal. El otro se posa en el plano de lo instintivo y desciende del origen mamífero de los humanos, caracterizado por la poligamia, un concepto que va en franca contraposición con el precepto cultural de monogamia surgido como una posible protección de la familia, la dinastía, las propiedades, etc. Cultural e históricamente se ha asumido que la fidelidad conyugal es la base fundamental de la construcción de una pareja, y por esta razón es que, cuando se rompe dicha unión filial por causa de una relación extramarital, se suelen deses- tabilizar los pilares que la sostienen, se deteriora la tranquilidad y la armonía en el vínculo y es cuando, según los expertos, la salud de la pareja se ha lesionado gravemente. La infidelidad supone una dura prueba para la relación y una de las más grandes amenazas de la integridad conyugal. Sin embargo –asegura el especialista consultado–, siempre será posible salvar ese vínculo y seguir adelante si ambos miembros de la pareja se esfuerzan por lograrlo. “Para solucionar en parte esta crisis, se plantea la teoría de asumir el vínculo de pareja como una empresa, cuyos ejecutivos son los cónyuges, y en ella se conjugan la dimensión romántica y sexual con el fortalecimiento de un ‘objeto de negocio’ donde prima la pareja y calidad de vida”, explica el especialista. HACIA LA FIDELIDAD SISTÉMICA El concepto de la pareja como empresa permite concebir la relación en el marco de una fidelidad sistémica, la cual consiste en ser fiel ante todo a los principios, valores y normas de esa empresa, como si se tratara de una alianza comercial efectiva. “Uno de esos principios es la ‘empresa cerrada’ o ‘pareja cerrada’, donde somos fieles con nosotros mismos y el ser querido. Se trata de una seguridad que sirve, pues, para moderar la infidelidad del polígamo y, de esa manera, conservar más la química del amor y todo eso por lo cual nos volvemos ‘mompas’ (amigos), y uno a un ‘mompa’ no le mete zancadillas o lo traiciona”, afirma el doctor Estrada. Según el especialista, en el contexto de ese pacto por la fidelidad sistémica, si uno de los dos no cumple con el principio de pareja cerrada, no cuenta con la materia prima emocional o el ‘perfil ejecutivo’ para permanecer en esa empresa y, por lo tanto, no hay un beneficio mutuo para esa asociación. SER FIEL ES POSIBLE Una encuesta realizada a principios de 2014 por Datexco, para El Tiempo, en 13 ciudades del país, reveló que el 82,28% de los hombres le ha sido infiel a su pareja. Normalmente, los varones son más infieles porque tienen más acentuada esa ascendencia mamífera, anota el terapeuta. Por su parte, un estudio sociológico de la Universidad de Chile (UC)-Adimark, adelantado en 2012, demostró que las nuevas generaciones condenaban más la infidelidad que los adultos maduros. Lo que supuso que ellos y ellas no estaban dispuestos a sufrir lo que muchos de sus progenitores padecieron en silencio. FOTOs: ©2014 shutterSTOCKPHOTOS

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