Mayo 2026 | 47 Coopidrogas no tan conocido: el mushin, literalmente no mente, un estado mental aplicado inicialmente en las artes marciales japonesas, si bien con el tiempo no tardó en vincularse a diversas artes y formas de vida”. Entre las primeras referencias al mushin está la descripción del monje budista zen y combatiente Takuan Soho (1573-1645) en La mente sin límites, texto que describe lo que ocurre en la mente de un guerrero cuando se encuentra en ese estado: “Cuando el espadachín se enfrenta a su oponente, no debe pensar en él, ni en sí mismo, ni en los movimientos de la espada de su enemigo. Se limita a estar de pie con su espada que, olvidada de toda técnica, solo está dispuesta a seguir los dictados del subconsciente. El hombre se ha borrado a sí mismo como portador de la espada. Cuando golpea, no es el hombre, sino la espada en la mano de su subconsciente la que golpea”. Es así como, en esas condiciones, se es capaz de anticiparse a los movimientos del contrario y responder o atacar de manera veloz e imprevista. Si piensa ya es tarde. El artista y abogado Luis Omar Franco, practicante de battojutsu (arte marcial japonés clave para los samuráis), afirma que seguir los preceptos del mushin significa hacer las cosas sin estar pendiente de la crítica, del después o el antes. “Es solamente ser: cuando uno está caminando, está caminando; si está comiendo, está comiendo; cuando está hablando con alguien, está hablando, no está pensando en qué voy a decir ahora para quedar bien. No se trata de perseguirlo, sino solamente de vivir el momento presente, que está demasiado imbuido dentro de la no mente: estar en el aquí. En las artes marciales durante el movimiento estoy fluyendo, estoy siendo, no estoy pensando en otra cosa. No hay un monólogo interno. Es disfrutar el momento”. El mushin se refiere a un estado de no reacción entre el sujeto y la situación u objeto para mejorar la concentración y reducir el estrés. Por eso, puede ser una habilidad complicada de desarrollar en estos tiempos modernos acelerados de conexión, pantallas y agendas. OPTAR por espacios libres de RUIDO visual es un buen HÁBITO. Para incorporar el mushin a la vida, los expertos recomiendan: • Optar por espacios libres de ruido visual. El exceso de objetos, colores demasiado llamativos o una acumulación innecesaria pueden ser tan ruidosos como un grito. Es mejor aplicar la regla de la estética minimalista del “menos es más”. • Evitar el desorden, cada objeto tiene su lugar. • Practicar tareas con atención plena. • Hacer los trabajos diarios sin sobrepensar todo lo que tiene que cumplir. Se trata de tener la capacidad de seguir con la rutina sin procrastinar. Conviene incluir meditaciones para evitar distracciones. • En la meditación se entrena la mente para calmar el flujo de pensamientos descontrolados poco a poco, sin juzgar, desear o rechazar. • No hay una única forma correcta de meditar, pero un buen punto de partida es sentarse cómodamente, cerrar los ojos y concentrarse en la respiración. Cuando la mente divague, solo hay que enfocarse en los pensamientos sin juzgar, y volver a inhalar y exhalar profundamente. Cómo aplicarlo sin salir de casa
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