Mayo 2026 | 21 DEPORTES Coopidrogas jornadas dobles de partidos son para recuperar y convivir. Todas esas horas juntos serán vitales en la Copa del Mundo, pero obviamente que se necesitará un buen nivel y al final es la competencia la que decide. Hoy existen preocupaciones que no son menores. EL TEMA JAMES Si bien el camino ha tenido muchas cosas buenas porque ha sido serio y consistente, las preocupaciones existen. El tema James Rodríguez va más allá de la confianza del jugador, que afirmó en abril: “Voy a llegar muy bien al Mundial”. No es solo lo anímico, lo físico y lo futbolístico son definitivos. James juega poco, en el Minnesota no es protagonista, su aporte no es significativo y el técnico no lo tiene en cuenta, pero el director deportivo confirmó conversaciones para que la Selección lo tenga desde el 15 de mayo. Para la Copa América del 2024, había estado en el São Paulo sin continuidad, solo jugó 842 minutos en 19 partidos durante 7 meses, no fue titular fijo y su rendimiento, muy discreto. Dejó el club brasilero en febrero, entrenó por su cuenta, había críticas y desconfianza, pero llegó a la Selección y todo cambió, fue determinante en Colombia y la figura de la Copa América. La esperanza de muchos es que la historia se repita, pero no necesariamente lo que ayer fue verdad lo es hoy. Con 34 años llegará con un reto enorme, una responsabilidad grande y una condición incierta que preocupa. PREOCUPACIONES EVIDENTES A la incógnita James, se suman otras incertidumbres: Kevin Castaño no ha sido tenido en cuenta en el River Plate, fue borrado de las convocatorias; a Jefferson Lerma le ha costado ser titular en el Crystal Palace; Rafael Santos Borré no ha tenido sus mejores momentos con el Internacional; y otros no han regularizado su rendimiento. Si a esto le agregamos los dos últimos amistosos que se perdieron ante Croacia y Francia, se generó desconfianza e inseguridad entre la gente. Las pocas cosas buenas no se notaron. Croacia ganó 2-1, pero pudo anotar más; Francia venció 3-1, con un segundo tiempo de Colombia que fue bueno ante un potente equipo que terminó con Mbappé, Olise, Ekitike y Kolo Muani en ataque. Las derrotas suelen dejar más enseñanzas que las victorias y lo más positivo fue que nos instalaron en la realidad. Nuestra idiosincrasia nos hace creer que somos más que los demás y nos desubican con facilidad. Ya nos ha pasado y hemos perdido ocasiones de privilegio por ensillar sin traer los caballos o celebrar sin ganar. Hoy hay madurez en el cuerpo dirigencial, en el técnico y en los jugadores, y es el activo más importante para los grandes momentos. No le podemos pedir tranquilidad a los hinchas porque las emociones mezcladas con patriotismo y chauvinismo son generalmente desproporcionadas, por eso, la idea de que podemos ser campeones del mundo hay que dejarla en el imaginario popular y en los sueños de los jugadores, que tienen razones para pensar así, sin subestimar a nadie. Sentirse los mejores puede ser una virtud, pero también una irrealidad que coquetea con el fracaso y arriesga posibilidades. COLOMBIA TIENE CON QUÉ Colombia es una Selección que le puede ganar a cualquiera, en un partido, como ya lo demostró ante varios de los mejores rivales del mundo: España, Alemania, Brasil, Argentina. La clave es que la concentración, el nivel y la entrega, que no son constantes, se mantengan en el tiempo y en la competencia. Somos muy buenos ante los más grandes, pero malos ante otros sin pergaminos. Ha sido un factor común en nuestra historia futbolística. La grandeza no se consigue de la noche a la mañana, debe permanecer en el tiempo para construir historia, y la nuestra es escasa. Ahora llega una gran oportunidad que solo se da cada cuatro años. Tendremos que sincronizar todas las virtudes, todo el trabajo y toda la voluntad, minimizar los riesgos, que en el deporte son muchos, superar los tropiezos que no serán pocos y buscar la comunión de un país que se ilusiona y vibra con la Selección Colombia. La confianza será definitiva y habrá que recuperar la dosis que se ha perdido. LA IDEA CAMBIÓ La Colombia dirigida por Lorenzo empezó jugando mal los primeros tiempos, hacía presión alta, tenía asocio y fue resiliente en partidos en los que comenzó perdiendo: México 3-2, Corea del Sur 2-2 y Japón 2-1. Inició la eliminatoria con triunfo estrecho ante Venezuela 1-0 y empates ante Chile, Uruguay y Ecuador. Llegó el triunfo histórico ante Brasil 2-1 y el equipo enrutó con 10 victorias consecutivas hasta el 1-1 con Brasil en la Copa América. Esto generó la opción de título que fue real, era un equipo seguro defensivamente y con buena capacidad goleadora: 3 a México, 5 a Estados Unidos, 3 a Bolivia, 3 a Costa Rica y 5 a Panamá, entre amistosos y oficiales. James Rodríguez empezó con regularidad a ser titular contra Uruguay 2-2 en el partido 11º de esta era, Colombia bajó la presión y la intensidad, buscó tener más el balón y dependió mucho de la pelota quieta. El promedio de gol es de 1,9 por partido y de 0,8 goles recibidos, es un conjunto con muy poquitas dudas para el Mundial en cuanto a nombres. Lorenzo dijo: “El grupo está armado, debe confirmarse, por regularidad y alto nivel, pero casos se han visto”. El trabajo ha sido productivo y llegar a la máxima cita con 26 partidos ganados, 11 empatados y 7 perdidos no es despreciable en un proceso con continuidad que ha sido muy significativo, es una ventaja competitiva que todos esperamos dé sus frutos desde el 17 de junio en México. Foto: ©2026 SHUTTERSTOCKPHOTOS
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