Definiciones claras Emprendimiento La palabra emprendedor proviene del francés entrepreneur (pionero), utilizada para referirse a aventureros como Cristóbal Colón, que iban en busca de un nuevo mundo, sin saber con certeza qué encontrar. Joseph Alois Schumpeter, economista y profesor de Harvard, usó por primera vez el término emprendedor para referirse a aquellos individuos que con sus actividades generan inestabilidad en los mercados, revolucionando el patrón de producción al explotar una invención o una técnica no probada, generando un nuevo producto/ servicio/proceso o empleando uno antiguo, de una forma diferente. Hay distintos tipos de emprendimiento: de pequeñas empresas, aquellas personas que crean su propio negocio, utilizando como fuente de financiamiento a amigos, familia y préstamos en el banco; de startups escalables: atraen inversionistas ángeles o fondos de capital de riesgo y contratan a los mejores talentos; de grandes empresas, y de emprendimiento social: son innovadores cuyo foco es crear productos y servicios que resuelvan necesidades sociales. Su fin es hacer del mundo un mejor lugar. Por último, está el emprendedor de alto impacto: quien inicia una empresa, la hace crecer, la vuelve exitosa e invierte en otros emprendedores que replican este mismo modelo para futuras generaciones. Este ciclo es la herramienta más potente de desarrollo económico que tiene el planeta. (Fuente: Endeavor Impact Report, 2012. Endeavor es una organización mundial que identifica y apoya a los emprendedores). Innovación El término proviene del latín innovare, que quiere decir cambiar o alterar las cosas introduciendo novedades. “La innovación es la herramienta específica de los empresarios innovadores; el medio por el cual explotar el cambio como una oportunidad para un negocio diferente. Es la acción de dotar a los recursos con una nueva capacidad de producir riqueza. La innovación crea un ‘recurso’. No existe tal cosa hasta que el hombre encuentra la aplicación de algo natural y entonces lo dota de valor económico”. (Peter Drucker, 1985). 34| Mayo de 2014 Sostenibilidad&RSE MODELOS DISTINTOS En el tema social, el planteamiento hace la diferencia. Existen empresas benefactoras, que desde su concepción ayudan a resolver un problema social. Estas le dan más importancia al objetivo filantrópico que al servicio que prestan. Cabe tener en cuenta el concepto de ‘innovación social’, que abarca a aquellos que no se sienten ni empresarios ni emprendedores y surgen de la misma comunidad, pero, a juicio de González, para ayudar a otros toda empresa debe diseñarse como un negocio. “Innovar significa crecer, crear emprendimiento para producir utilidad y resolver problemas sociales, lo que implica formar a la gente para la productividad y generar la capacidad de pensar en nuevos negocios y mercados”, resalta la especialista. No importa el tamaño de la empresa, las pequeñas también pueden resolver impactos menores, tener mayor cercanía con el entorno y responder rápidamente a lo que necesitan los proveedores, clientes y vecinos. Igualmente, hacer los procesos más organizados, con aplicaciones para pedir productos, por ejemplo, y unirse con otras del sector para trabajar en los temas de RSE y valor compartido, en pro de su comunidad. Y ¿QUÉ TIENE QUE VER EL EMPRENDIMIENTO? La respuesta es: todo, porque sin emprendimiento no hay innovación. El Estudio de emprendimiento en América Latina, realizado por el CAF, Banco de Desarrollo de América Latina (2013), deja a Colombia bien parada en la materia. En el país, se detectó la tasa más alta de creación de empresa, el 17%, en comparación con países desarrollados que llegaron en promedio al 6%. Pero, ojo, porque hay emprendimiento de necesidad (me tocó poner una tienda para subsistir) y el de oportunidad, que es el que necesita la gente e implica altísimas dosis de innovación para crear valor. Aquí están las características de ese emprendedor ideal: • Innovación y creatividad: de ideas a productos y servicios exitosos. • Tolerancia al riesgo: manejo de incertidumbre y de contingencia. • Orientación al logro: asumir desafíos y tomar responsabilidades. • Control interno: los logros y resultados dependen de sus acciones. • Capacidad multitareas: para ejercer varios roles y desempeñar actividades simultáneas. • Autoeficacia: capacidad para responder a los desafíos y ponerse metas. • Autonomía y libertad: tomar decisiones y ser consciente de los riesgos y los efectos.
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