Junio 2026 | 53 Coopidrogas “Te mando el brief y luego hacemos una call para el follow up”. La frase suena natural, cotidiana, casi automática en muchas oficinas del país. Nadie interrumpe para pedir traducción, nadie se detiene a cuestionar las palabras. Lo que ocurre en ese intercambio es más que una simple mezcla de idiomas: es la evidencia de una transformación silenciosa en la forma de comunicarse en el entorno laboral. Sin darnos cuenta, el inglés se ha ido integrando al español en espacios donde la eficiencia y la inmediatez pesan más que la pureza lingüística. Este fenómeno, cada vez más visible en empresas con presencia internacional o equipos distribuidos en distintos países, no surge por casualidad, responde a un contexto marcado por la globalización, la digitalización y el uso constante de herramientas tecnológicas diseñadas en inglés. Así, términos que antes parecían ajenos hoy se han vuelto imprescindibles en correos, reuniones y plataformas de trabajo. El llamado spanglish laboral no solo refleja una tendencia, sino que plantea una pregunta de fondo: ¿estamos ante una moda pasajera o frente a una nueva forma de comunicación que llegó para quedarse? UN IDIOMA QUE NACE DE LA GLOBALIZACIÓN El spanglish laboral no apareció de un día para otro ni responde a una simple moda pasajera. Es, más bien, el resultado de un proceso amplio: la integración de las economías, las culturas y, sobre todo, de los equipos de trabajo. Hoy, una reunión puede incluir a personas en Bogotá, Ciudad de México y Nueva York, conectadas en tiempo real con plataformas digitales. En ese escenario, el idioma deja de ser un elemento identitario para convertirse en un recurso práctico, capaz de adaptarse a la velocidad y a las necesidades del entorno. La globalización, impulsada por la tecnología, ha hecho que el inglés se consolide como lengua franca en los negocios. No se trata únicamente de relaciones internacionales formales, sino de dinámicas cotidianas: correos electrónicos, reportes, sistemas de gestión y aplicaciones que, en su mayoría, operan en inglés. El dominio de este idioma ya no es un valor agregado, es una competencia básica para moverse en el mercado actual. En ese contexto, alternar entre español e inglés es común y muchas veces inevitable. Pero hay otro elemento clave: la cultura organizacional. Varias compañías multinacionales importan procesos y tecnologías, así como formas de comunicarse. Expresiones como deadline o feedback no se traducen porque hacen parte de un lenguaje compartido entre equipos Algunos SECTORES que usan más esta MODALIDAD son mercadeo, tecnología y SERVICIOS. Los términos MÁS UTILIZADOS El spanglish laboral tiene sus propias reglas implícitas y un repertorio de palabras que se repiten una y otra vez en oficinas, correos y chats. Algunos de los vocablos más comunes son: • ASAP (as soon as possible): lo antes posible. • Brief: documento o resumen con información clave de un proyecto. • Budget: presupuesto. • Call: reunión virtual o llamada. • Deadline: fecha límite de entrega. • Feedback: comentarios o retroalimentación acerca de un trabajo. • Follow up: seguimiento a una tarea o proceso. • FYI (for your information): para su información. • Meeting: reunión. • Update: actualización. Asimismo, es frecuente “españolizar” los verbos: • Agendar una call. • Forwardear un correo. • Loguearse a una plataforma.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==