Junio 2026 | 17 Coopidrogas En el 2002 se RECONOCIÓ como legítimo inventor del TELÉFONO al italiano Antonio MEUCCI. de conexión”, sostiene el consultor. Este cambio abrió la puerta a modelos más accesibles, como los planes ilimitados, y a una hiperconectividad sin precedentes. En países como Colombia, incluso, “ya hay más dispositivos conectados que personas”. De acuerdo con el Boletín trimestral de las TIC, correspondiente a los meses de enero a marzo del 2025, del Ministerio TIC, hay 92,1 millones de líneas telefónicas móviles. Pero este avance tiene un lado paradójico, a juicio del experto. “El celular ha reducido las distancias físicas, pero ha creado distancias emocionales”, reflexiona Solano. “Nos acerca a quienes están lejos, pero a veces nos aleja de quienes tenemos cerca, porque cada persona se sumerge en su propia experiencia digital”, agrega. Hoy, prescindir del móvil parece impensable. Más allá de la comunicación, el dispositivo concentra funciones esenciales: billetera digital, navegación, trabajo, entretenimiento. Aplicaciones como Google Maps o Waze han reemplazado dispositi- “Hay quienes plantean que el celular dejará de ser externo y pasará a estar insertado como un chip, capaz de almacenar datos, monitorear la salud en tiempo real y facilitar interacciones cotidianas”, comenta. Este escenario abre, no obstante, desafíos críticos. La ciberseguridad se posiciona como uno de los principales riesgos. “Hoy existen más canales para el fraude: suplantación de voz, de imagen, accesos indebidos a cuentas. La industria debe adelantarse a estos riesgos”, advierte. A esto se suma una dimensión ética, especialmente en educación y en la relación con el software: cómo evaluar el aprendizaje y cómo garantizar el uso responsable de tecnologías cada vez más autónomas. En ese contexto, el teléfono —ese invento que comenzó como un simple transmisor de voz— no solo ha evolucionado: se ha diluido en la vida misma. Y, como refiere Solano, el siguiente paso podría ser aún más profundo: “Vamos a llegar a un punto en el que el celular seamos nosotros mismos, el contenedor de nuestros datos, decisiones y experiencias”. Después de más de siglo y medio de historia, este aparato sigue transformándose. Con la incorporación de inteligencia artificial, asistentes virtuales y nuevas tecnologías, el dispositivo que nació para transmitir la voz humana continúa redefiniendo el modo como las personas se comunican, trabajan y se relacionan con el mundo. vos completos, como los GPS tradicionales. Incluso, en zonas remotas, como el Amazonas, tecnologías satelitales como la de la empresa Iridium Communications permiten mantener la conectividad. El futuro, sin embargo, apunta a una transformación aún más radical. “Vamos hacia dispositivos cada vez menos visibles: gafas inteligentes, proyectores portátiles, interfaces activadas por voz”, anticipa el especialista. La combinación de inteligencia artificial y reconocimiento de voz permitirá ejecutar tareas complejas sin necesidad de pantallas. “La voz recuperará protagonismo; realizaremos acciones completas, como hacer pagos o gestionar información, solo hablando”. Incluso, algunas visiones más avanzadas sugieren que el dispositivo podría integrarse al cuerpo humano.
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