Copidrogas junio 2014

Evitar el cansancio, mantener el organismo en estado de alerta, generar sensación de ánimo y actividad, suelen ser buenos motivos para promocionar una bebida; sin embargo, el riesgo podría ser muy alto para la salud de los consumidores. Este es el panorama de las llamadas bebidas energizantes que están haciendo furor en el mundo. ¿Las toma o no? Las verdades que ‘despiertan’ las bebidas energizantes Con la asesoría de Hugo Alberto Gallego, MD. Médico toxicólogo con subespecialidad en farmacodependencia Están a la vuelta de la esquina y a la mano de todo el mundo. En Colombia ya se consiguen hasta en los semáforos. Para miles de personas en todos los continentes, pero especialmente en Latinoamérica, se han convertido en la toma obligada del día, en el afán por sobreponerse a la fatiga, el cansancio y la falta de energía que les acarrean sus jornadas cotidianas. Su consumo también se ha vuelto muy común en personas que laboran en horas nocturnas, pues buscan mantenerse despiertas y ser más activas y eficientes en su trabajo. Y en verdad lo logran, pero ¿a qué precio? El último Informe anual de bebidas 2013, desarrollado para la industria global de las bebidas embotelladas, por la firma Euromonitor International, muestra la tendencia creciente en el consumo de las ya famosas bebidas energizantes desde 2004, particularmente en los países del continente americano, los cuales, según el reporte, ocupan el primer lugar en este rubro. “Con un incremento de más de un 34% en el período que va desde 2004 hasta el año 2010, supera en más de un 15% al crecimiento que tiene esta categoría en el resto del mundo”, indica el documento1. Sin embargo, paralela a esta tendencia continúa extendiéndose 12 | Junio de 2014 El consumo de bebidas energizantes puede causar dependencia: las personas las utilizan para sentirse bien y así tienen la necesidad de ingerirlas con frecuencia.

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