Julio 2026 | 51 COLUMNISTA Coopidrogas Flavia Dos Santos Psicóloga y sexóloga Mentiras del sexo Es cada vez más común ver resultados de distintos estudios o investigaciones acerca del sexo que son publicados por todos los lados, los cuales rápidamente producen titulares, como mínimo, curiosos, pero que todos inmediatamente queremos saber. Desde el tamaño de los genitales hasta la frecuencia sexual, la intensidad o la falta de placer, para nadie pasa desapercibida esa información. Pero lo que pocos saben es que, prácticamente, todo el mundo miente ¡cuando el tema es el sexo! Para más, para menos, para sí mismo, para otros… no importa, porque a la hora de afrontar la sexualidad estamos cargados del miedo a ser juzgados de una u otra manera; por eso se miente, y mucho. Otro aspecto que también lleva a esa dificultad con respecto al sexo son las mismas mentiras y mitos que se construyeron en la sociedad y que, en vez de ser cuestionados, fueron reforzados; por esa razón, muchas mentiras se cuentan debido a las creencias de esos mitos. Voy, entonces, a desmentir un poco de eso: 1. Toda penetración lleva al orgasmo… NO. Para la mayoría de las mujeres, este se logra solamente con el estímulo directo del clítoris y ¡está bien! Con respecto a los hombres, el 95% lo obtiene con penetración; el resto, no. 2. Todas las mujeres tienen el punto G… NO. El más reciente estudio del 2021 afirma que el punto G, que sería una estructura anatómica muy discreta, no existe. 3. El orgasmo vaginal es lo mejor… NO. La ciencia confirma que el orgasmo vaginal es el del clítoris, ya que sus estructuras internas se conectan alrededor del canal vaginal. 4. Los vibradores quitan la sensibilidad… NO. Todo lo contrario, porque el uso continuo puede mejorar la funcionalidad sexual y disminuir la atrofia vaginal a la vibración. Muchas más mentiras fueron construidas a lo largo del tiempo y no es fácil para nadie aceptar el engaño. Por lo general, las personas más llenas de conflictos buscan huir o dudar de los cuestionamientos, lo que suele ser la salida común cuando se descubre el tiempo perdido con los miedos y las angustias acerca del propio cuerpo. Ahora bien, la sexualidad es un tema que se aprende siempre y durante toda la vida; hoy tenemos acceso información real y verificable, podemos cuestionar todo lo que nos dicen y, entonces, formar un pensamiento crítico alrededor de este tema tan atractivo. Por último, les sugiero que antes de creer, busquen esas “verdades” que fueron pasadas de generación en generación y de comunidad en comunidad. La libertad que la sexualidad proporciona también es esa: la de poder dudar, confrontar y decidir sobre el placer propio y el cuerpo. “Por lo general, las personas más llenas de conflictos buscan huir o dudar de los cuestionamientos, lo que suele ser la salida común cuando se descubre el tiempo perdido con los miedos y las angustias acerca del propio cuerpo”.
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