revista-julio-2026

50 | Julio 2026 FAMILIA recomendaciones provienen de las abuelas, los hermanos o los amigos, lo que genera el dilema de cuál elegir, sin correr el riesgo de que alguien más se ofenda. Por otro lado, hay prácticas de la niñez transmitidas por los abuelos y los padres que han perdido vigencia y resultan hasta peligrosas, como preparaciones y remedios caseros para los bebés. En ese caso, el sentido común dice que es mejor no seguir esas sugerencias. Al respecto, el psicólogo Camilo Gómez afirma que quienes conocen mejor al niño son sus padres, y en la mayoría de los casos saben cuándo preocuparse o cuándo no. MEJOR EVITAR… La psicóloga Mónica Manrique, de @Padresenapuros en X, en su artículo “No des consejos si no te los piden y si te los piden, tampoco” sostiene que al dar recomendaciones no solicitadas lo que en realidad se está haciendo es una crítica y, probablemente, ni siquiera se esté preparado ni en condiciones de proporcionar a la otra persona lo que necesita. En esto coincide el psicólogo Gómez, quien asegura que en definitiva no es sano que los individuos critiquen u opinen sobre los métodos y estilos de crianza de los demás. “Cada familia y relación entre hijos y padres es distinta porque han vivido situaciones particulares. de situaciones más complejas como el bullying o dificultades relacionadas con salud mental que anteriormente no se veían y que requieren de un buen diagnóstico así como de procesos terapéuticos. “El problema es cuando los adultos cercanos que tienen la responsabilidad de cuidar a los hijos, como pueden ser papá y mamá, abuelos y nanas, tienen diferentes formas de ver la crianza, experiencias y creencias. En ese sentido, se puede generar un ambiente contradictorio por doble información o prácticas y eso en los niños puede generar alteración de comportamiento. Entonces, los progenitores requieren ponerse de acuerdo acerca de si van a seguir o no recomendaciones de otras personas, y si hay desacuerdos no deben ser evidentes ante el niño”, agrega Jiménez. A menudo, y si surgen diferencias, los que tienen la última palabra y deciden son los papás, pero si los niños están bajo el cuidado de los abuelos se les puede pedir ayuda, siempre y cuando, sigan las normas establecidas por los padres. No obstante, todo depende del contexto, del vínculo que haya y del carácter funcional de la familia, añade. Concluye señalando que acabar el castigo físico y el maltrato emocional es indispensable para garantizar el bienestar y la estabilidad, tanto de todos los seres humanos como de los niños en desarrollo. De igual forma, resalta la importancia de tener un entorno que ofrezca contención con límites claros y coherentes, establecidos de manera adecuada mediante pautas que permitan al menor percibir respeto por parte del adulto que lo guía y a quien, por consiguiente, aprenderá a respetar. Es así como lo que les funciona a unos no les sirve a otros. Lo mejor es acudir a un profesional certificado cuando tienen una situación de difícil manejo con alguno de los hijos, quien hará un análisis del caso y en torno a este, los orientará para encontrar una solución”. Añade que la sociedad ha evolucionado significativamente, y con ella lo han hecho las experiencias y desafíos que enfrentan los niños que, en la actualidad, debido al impacto de las redes sociales, afrontan una serie Si bien los PADRES tienen la última palabra, los ABUELOS son un soporte fundamental en el cuidado y la crianza.

RkJQdWJsaXNoZXIy