Julio 2026 | 15 Coopidrogas hasta la Patagonia, en Argentina y Chile. No obstante, su panorama es preocupante. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasifica como una especie vulnerable, con poblaciones en declive y hábitats cada vez más amenazados. Con ocasión del Día Internacional del Cóndor Andino, que se conmemora cada 7 de julio, autoridades ambientales vuelven a lanzar una alerta: el ave enfrenta múltiples presiones que ponen en riesgo su supervivencia en el país. Y aunque muchos lo desconocen, su desaparición no solo implicaría la pérdida de una especie majestuosa, sino que sería una señal alarmante sobre el deterioro de los ecosistemas altoandinos. En Colombia, la situación es aún más crítica. De acuerdo con los Libros Rojos de Aves, el cóndor andino está categorizado en peligro crítico de extinción y se estima que en libertad sobreviven entre 150 y 250 individuos. “En el país, esta especie enfrenta un riesgo crítico de desaparecer. Y aunque no tiene depredadores naturales, su principal amenaza termina siendo el ser humano”, señala Fernando Castro Vargas, director de Biodiversidad de la Fundación Parque Jaime Duque, zootecnista y magíster en Conservación y Uso de la Biodiversidad. Los principales riesgos provienen del envenenamiento y de los disparos que recibe en zonas rurales. Si bien en ciertas circunstancias puede atacar crías pequeñas de ganado ante la falta de alimento, Castro Vargas aclara que estos casos son poco frecuentes. “Algunos ganaderos asocian la muerte de ovejas o cabras con el cóndor, cuando en realidad gran parte de esos ataques son causados por perros domésticos mal alimentados o por otros animales silvestres. Esta ave desciende después para alimentarse de la carroña y por eso creen que es el responsable”, afirma. El problema no solo afecta a esta especie. Cuando ponen veneno a los restos de animales, también están en riesgo de muerte otros carroñeros y depredadores como tigrillos, zorros, águilas y aves rapaces. En este contexto, el cóndor cumple un papel fundamental en los ecosistemas, ya que como ave carroñera se encarga de eliminar los desechos de animales en descomposición y contribuye a prevenir la propagación de enfermedades. Además, existe otro riesgo silencioso: la intoxicación por plomo. “Muchas veces, las personas cazan venados o fauna silvestre y dejan restos contaminados con munición. Estas aves consumen esa carne y mueren lentamente por la intoxicación”, advierte Castro. El CÓNDOR está presente en el ESCUDO NACIONAL de Colombia, Chile, Ecuador y BOLIVIA.
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