Diciembre de 2014 | 53 Copidrogas otro regalo en Navidad aglomeraciones en las grandes superficies. Así estará cumpliendo una labor social de dimensiones incalculables. Propóngase comprar todos sus regalos de Navidad a través de emprendedores: la vecina que vende por catálogo, el artesano, los amigos que tienen algún negocio, la amiga que comercializa por internet. De esta manera su dinero no llegará a grandes multinacionales, sino a personas comunes que necesitan que su negocio despegue y que, gracias a su apoyo, podrán tener una feliz Navidad. UN ACTO DE AMOR La Navidad lleva implícito un acto de solidaridad, es la excusa ideal para fomentar acciones humanitarias oportunas, como llevarle compañía al enfermo o al preso, ofrecer a la persona con discapacidad un abrazo o a aquellos con quienes la vida no ha sido amable un poco de aliento, afecto, esperanza, FOTOs: ©2014 shutterSTOCKPHOTOS Un mensaje navideño Ya sabemos que la solidaridad se vuelve más común en esta época del año. El espíritu navideño aflora y todo el mundo quiere colaborar con los más necesitados. Practique los consejos que le contamos y ¿por qué no intentar que su compañía comience desde ya una política empresarial mucho más responsable y solidaria? Termine el año con una renovada política de responsabilidad social corporativa en su empresa. Estas navidades pueden marcar un nuevo comienzo para todos. Recuerde que cada vez más consumidores exigen a las empresas una conciencia ética y unos valores con los que puedan identificarse y, en época de fiesta, esto puede ser posible gracias a sus acciones. motivación para luchar por vivir y de ese modo conocer juntos el verdadero sentido de la Navidad. Muchas personas entienden la responsabilidad social como un modo altruista de ser, una ‘nueva’ forma de solidaridad y de ‘dar a los pobres’, en ese contexto se supone que la Navidad y su ‘espíritu de amor’ favorece la aplicación de programas de donaciones para diferentes causas, pero podríamos ir un poco más lejos en el desarrollo de una responsabilidad social que supere esos esquemas ‘de dar’ y crear formas de aportar a la sociedad de manera constante, más allá de lo exigible y de la generación de empleo. QUÉ HACER DESDE LA EMPRESA Sumarse a ese espíritu solidario y aportar a la comunidad implica ponerse en el lugar del otro, comprender sus necesidades y apoyarlo en la resolución de problemas, y eso va más allá de entregar
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