Copidrogas agosto 2014

42| Agosto de 2014 Familia INCONTABLES BENEFICIOS Iniciar el día de manera positiva y generando pensamientos de igual calidad es garantía de serenidad a pesar de los problemas que se puedan presentar. “Cuando existe un sentimiento de gratitud real, la persona se siente mucho más tranquila y más satisfecha que quienes, en lugar de gratitud, guardan emociones negativas, como odio y rencor. Cuando se alimenta y fomenta un proceso auténtico de gratitud hacia otros, se mejora la • Mejoran notablemente las relaciones con los demás. • Produce relajación. • Propicia el altruismo. • Protege de las emociones negativas ante las pérdidas. • Reduce el egocentrismo. • Se disminuyen las sensaciones de ansiedad. LA GRATITUD COMO HÁBITO Si bien es cierto que esta práctica trae grandes beneficios, no siempre se da naturalmente, pero sí se puede adquirir. Existen personas que desde sus orígenes y por su educación familiar tienen esta costumbre como hábito natural, ya que, al igual que otros valores y enseñanzas, este es un tema de tradición cultural, de transmisión generacional y, por supuesto, de haberlo cultivado y vivido en el núcleo familiar. No obstante, una persona en cualquier momento de su vida puede empezar a practicar la gratitud y adoptarla como estilo de vida, pero hay que tener en cuenta que esto no se aprende de la noche a la mañana, sino que es cuestión de práctica y disciplina. Los siguientes pasos serán clave para este proceso: • Convénzase de que quiere empezar a practicar la gratitud en su vida. • Empiece a dar gracias por lo que sucede en su diario vivir, desde hechos complejos hasta los más simples. Cuando se levante agradezca al ser situación espiritual y personal, y, por supuesto, el estado emocional”, asegura la psicóloga Regina Rengifo, doctora en Bienestar Social y magíster en Terapia de Familia. En el estudio de la gratitud como hábito benéfico para el ser humano, se han desarrollado varias investigaciones que demuestran sus ventajas físicas. Conforme con una observación hecha por el Instituto Nacional de Psicología de los Estados Unidos, en la que se analizaron las funciones del cerebro mientras se experimentaban sentimientos de gratitud, se concluyó que las personas más agradecidas tienen una mayor actividad en el hipotálamo, el cual controla funciones básicas, como comer, beber, dormir, e, incluso, influye en el metabolismo y en el control del estrés. Además, este sentimiento brinda beneficios en las molestias y dolores físicos, y disminuye la sensación de depresión. Por otro lado, la salud emocional es una de las grandes favorecidas cuando la gratitud se convierte en un hábito de vida. De acuerdo con la doctora Rengifo, la clave está en albergar emociones positivas, aun cuando la situación no lo sea del todo, esto traerá como resultado un bienestar emocional. Entre los beneficios que despierta la gratitud en la salud psicológica se encuentran: • Aumenta la autoestima. • Se reducen sentimientos como el odio, el rencor y la envidia. supremo en quien cree por un día más, por la existencia, por el aire, por la luz, por sus seres queridos, por las personas que le colaboran en su quehacer, por sus amigos, por el alimento y el techo. Verá cómo se sentirá mejor consigo mismo y más fuerte para enfrentar los desafíos del día. • Exprese su gratitud a quien usted quiera… Siempre. • Preste atención a sus reacciones cuando se le presenta una dificultad y trate de ir corrigiendo sus errores. Es fundamental que reflexione acerca de lo que está sucediendo, pensar antes de actuar, para no reaccionar descontroladamente. Dese cuenta que todo en la vida se produce por una razón que probablemente en ese momento no entienda, pero tenga presente que, aunque la situación sea complicada, hay problemas mucho más graves que afortunadamente usted no está viviendo. • Opte por llevar un diario de gratitud en el que anote todo aquello que agradece, incluyendo personas. • Aprenda a dar las gracias por los retos que se atraviesan en su camino y las lecciones que estos le pueden dejar. • Al finalizar el día, deténgase por unos segundos, piense en los sucesos de la jornada y haga una nota mental en la que consigne las razones por las cuales se siente agradecido. Recuerde que este proceso se da paulatinamente y es clave que usted entienda que se necesita un cambio de chip para que la transformación fluya en su vida y empiece a ver todo desde una perspectiva más positiva. “Cuando hablamos de gratitud, hablamos de un proceso interno de sanación. Este es un momento en el que la persona construye una pared emocional en una situación de malestar o tristeza que está viviendo y se puede autocontrolar para no reaccionar negativamente”, afirma Giraldo.

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