26| Agosto de 2014 Gestión Pero, curiosamente, cifras de Havas Media dicen que solamente el 20% de las marcas contribuye con la calidad de vida. Así que en ese sentido existe una gran oportunidad. Pero ¿cómo lograrlo? Con productos ‘fenomenales’ que, en precio y calidad, ayuden al cliente a sentirse mejor, y eso abarca bienestar físico, emocional y sostenibilidad, sin importar el sector. Se trata de ayudarle al consumidor a verse bien, a estar en forma, a ahorrar dinero, a optimizar la economía diaria, a mejorar las capacidades, a tener una vida más fácil y a tomar una buena decisión. Si todos esos aspectos le hacen sentir mejor, expresar su identidad y conectarse con otro, hay mucho camino ganado. Lo que debe ser claro es que el hecho de que una marca tenga fuerza en su producto no es todo para diferenciarse de la competencia. Debe haber interacción, lo que significa que la comunicación con el consumidor es clave para hacer una marca relevante. EL CONSUMIDOR ES LA CLAVE El especialista en mercadeo y profesor de la Escuela de Administración de Negocios Sadoth Giraldo afirma que “un sello se valoriza desde el consumidor. El 85% de las decisiones se toman en el inconsciente. No somos del todo racionales a la hora de adquirir una marca, es una elección emocional. Por eso, nada debe dejarse al azar, hay que cuidar desde el nombre del negocio hasta su fachada; todo debe ser impactante, para evitar que pierda su esencia. Una marca debe generar un mensaje coherente con su discurso, al punto de que ni siquiera hay que mencionarla para saber que se están refiriendo a ella, como en el caso de Coca-Cola”, opina Giraldo. El vínculo emocional empieza a nacer y se construye como en una ‘familia’, cuando un negocio o una marca se interesan por el consumidor. “En su misión y visión, las empresas dicen que están orientadas a la satisfacción del cliente, pero no siempre es real. Como marca, yo tengo que demostrarle a él que lo que le ofrezco le va a ayudar a resolver una necesidad puntual. Si es un domicilio, entregarlo a tiempo; si brindo un servicio de inyectología en mi droguería, todo debería estar impecable, por ejemplo. Solo las marcas que logran conectarse con los consumidores triunfan”, agrega el especialista. Un poco de historia El especialista Sadoth Giraldo recuerda que la marca surge como esencia de los artesanos, quienes les ponían señales a los objetos para identificarlos, y, con el tiempo, estos empezaron a cobrar valor para el comercio y el trueque. Desde ese momento, se entendió el poder que tiene una marca, un factor detonante en la decisión de compra.
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