Agosto de 2014 | 25 Copidrogas Si usted quiere comprender más a fondo por qué existen marcas irresistibles, puede empezar por grabarse el término meaningful brand. Palabras más, palabras menos, el concepto hace referencia a aquellas que logran construir a través de sus estrategias de mercadeo la completa lealtad e inspiración de sus consumidores por medio de su significado, es decir, la originalidad y diferencia que consiguen ubicarlas por encima de sus competidores. Los expertos de Havas Media Group, prestigiosa compañía de marketing, medios y mediciones de audiencias y consumidores, líder mundial en el análisis del impacto de las marcas, afirman que convertirse en un sello transcendental es tener en cuenta las necesidades de los clientes, y establecen cuatro puntos para definir el modelo de marca significativa. Estos son: propósito, entrega, resonancia y diferencia. 1. Propósito significa tener las metas y objetivos claros y no solo impulsarlos hacia el exterior, a los clientes, sino, también, entre los trabajadores. 2. Entrega es la experiencia sensorial que la marca brindará a sus seguidores, quienes empezarán a crear sentido de pertenencia hacia ella. 3. Resonancia hace referencia a la vivencia del consumidor con la marca. Si la marca le hace experimentar un progreso en su forma de vida y él sigue consumiéndola, entonces es cuando se presenta la resonancia. 4. Diferencia quiere decir que las personas consumidoras del producto o servicio lo harán apoyándose en las significativas diferencias que encontrarán en él, en comparación con la competencia. OBJETO SOCIAL, LA GRAN OPORTUNIDAD Todos estos puntos permiten sentar las bases de la marca y consolidar aspectos significativos como reconocimiento (la capacidad de un producto para que la gente lo identifique), credibilidad (la validez que la audiencia le otorga, es Estos son algunos consejos del experto Sadoth Giraldo para que su marca se convierta en un sello invaluable: 1. Marque la diferencia: demuestre su know-how (saber hacer). Eso genera credibilidad. 2. Es el momento de la marca: hay que evolucionar constantemente para generar interés. Significa cambiar (en todo: muebles, vitrinas, uniformes, imagen en general). 3. Diferenciación: la presentación personal, el orden, la forma de contestar el teléfono no deben parecerse a la de ningún otro negocio. 4. Emoción: lo que le ofrezco al consumidor para emocionarlo, un regalo, un buen saludo. 5. Simbolismo: una marca debe generar valor simbólico, espacios que le demuestren al cliente su importancia (limpieza, aroma, puntualidad, oportunidad). 6. Conexiones emocionales fuertes: que el negocio tenga personalidad e identidad, que obligue al cliente a ir y a volver siempre. 7. Alinear el contacto con el cliente: todos tienen que estar en sintonía con el negocio, en su apariencia y atención. 8. Unidad: hay que mostrar unidad en todo, estar unido al proveedor, al contexto social. Hay que ser coherente; un regente de droguería no debe creerse médico, por ejemplo. Recuerde que un cliente vuelve es por la experiencia de consumo que se le ofrece. Para que sea irresistible decir, qué tanto cree en los beneficios y experiencias que le va a brindar), vitalidad (que sea actual, que haga parte de la cultura popular), solvencia económica (el producto debe adaptarse a las condiciones económicas de cada uno de los mercados, no sirve de nada elevar el precio cuando nadie tiene la capacidad de pagarlo), amplitud (productos para los diferentes tipos de personas), como lo recomienda el investigador Nigel Hollis, experto en marketing y autor del libro The meaningful brand. En últimas, la clave es conectar el bienestar humano con la marca, un aspecto relevante para el consumidor. Se trata de que la marca tenga un rol transformador en nuestra vida y en la sociedad.
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