los 70 años de edad, previamente examinadas, sin signos de deficiencias cognitivas y sedentarias en su mayoría. Los investigadores dividieron a los voluntarios en distintos grupos. Uno empezó un programa supervisado de caminatas a paso ligero durante una hora, tres veces por semana. Otro, un régimen controlado de ejercicios de estiramiento y equilibrio, con la misma frecuencia. Al último grupo le tocó aprender a bailar en jornadas que tenían la misma duración y frecuencia semanal de las dos anteriores prácticas. Así, ensayaban coreografías a ritmo de country, cuya dificultad iba en aumento. Luego de seis meses, y mediante exámenes de diagnóstico, como encefalogramas y resonancias magnéticas, se encontró deterioro en los participantes de mayor edad y sedentarios. En cambio, en los bailadores mejoraron la materia blanca, las zonas relacionadas con la memoria y la velocidad de procesamiento de la información. En opinión del doctor Palacios, en materia de prevención del envejecimiento, funciona bien “un ‘paquete’ de actividades como resolver sudokus, crucigramas, • El baile moviliza grandes grupos musculares, mejora la flexibilidad, la fuerza y la resistencia. • Combate el sobrepeso y quema calorías. • Como toda actividad física, mejora el sistema respiratorio y cardiovascular. • No tiene edad ni clase social. Tampoco exige experiencia. • Corrige la mala postura. • Mejora la coordinación. • Ayuda a fortalecer la potencia aeróbica. • Previene la osteoporosis y el deterioro de las articulaciones. • Beneficia al equilibrio y disminuye las caídas por la combinación de la música y los movimientos rítmicos. • Vuelve a las personas más activas. También para la mente • Mejora los vínculos: es una forma de establecer nuevas relaciones personales y ayuda a conectarse con los demás. • Reduce el estrés, la ansiedad y la depresión. Levanta el ánimo. • Fortalece la confianza en uno mismo y la claridad de pensamiento. • Divierte. • Fomenta la creatividad y, cuando se logra hacer un nuevo paso, refuerza el autoconcepto. • Potencia la memoria, la concentración y la inteligencia. • Activa las neuronas, pues favorece la toma de decisiones. Ventajas de bailar jugar ajedrez, parqués, aprender un segundo idioma, tocar un instrumento musical, hacer ejercicio y, por supuesto, bailar, una actividad que, además, nos une en las sociedades”. Eso sin mencionar que el baile mejora el estado de ánimo. Tal y como lo demuestra una investigación hecha en Corea y publicada en la revista International Journal of Neuroscience (Diario Internacional de Neurociencia), cuyos resultados –entre otros– revelaron que una terapia de baile en adolescentes con depresión leve les ayuda a superar el trastorno. LO IMPORTANTE ES NO DEJARLO QUIETO El médico deportólogo Felipe Daza, director médico de Bodytech Sports Medicine, complementa que, como todos los ejercicios, el baile es una actividad que mueve la masa muscular y produce endorfinas (sustancias relacionadas con el bienestar). “Pero debe practicarse a manera de entrenamiento y no combinado con alcohol”, recomienda. En su experiencia, el ejercicio es antienvejecimiento por naturaleza, siempre y cuando se sigan algunos parámetros. Es decir, que el baile también requiere una planeación, combinaciones de ritmos, dosis, frecuencia e intensidad. “Así mismo, involucra un contexto social, una regularidad y la evaluación médica”, enfatiza. Si se anima, no olvide usar el equipo adecuado (zapatos cómodos, ropa holgada) y, lo más importante, practicarse un chequeo médico para verificar su condición física. ¡Ahora sí, a bailar hasta que el cuerpo aguante! 58 | Calidad de Vida
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