Coopidrogas Junio 2017

13 | U na tercera parte de la vida del ser humano está dedicada a dormir, y si bien no hay una fórmula que diga cuál es la cantidad de sueño que cada uno necesita, la respuesta es sencilla: el número de horas que lo hagan sentir bien, descansado, relajado, reparado, alerta y ‘como nuevo’. Esta información está precodificada en cada persona, lo que significa que habrá quienes requieren 6 o 7 horas de sueño; otros, más de 9, y la ciencia médica habla de un rango entre 7 y media a 8 horas. “Lo que sí es clarísimo es que dormir menos de 5 o 6 horas está ligado con enfermedad. Hay personas que son dormidoras cortas, desde la infancia, pero quienes no lo son y empiezan a tener sueño mucho más corto por mil circunstancias de la vida favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares (casi se duplica o triplica el riesgo), de cáncer, alteraciones anímicas, depresión y ansiedad, y una cantidad de problemas más, aparte del impacto en la calidad de vida”, indica Silvia Páez, neumóloga y especialista en Medicina del Sueño, jefe del Laboratorio de Sueño de la Clínica de Marly. Recientes estudios relacionan el no dormir bien con ansiedad por la comida, lo que incrementa el riesgo de sobrepeso y obesidad. Por otro lado, la Fundación Nacional del Sueño, de los Estados Unidos, destaca el víncu- lo entre la falta de sueño y la diabetes tipo 2, enfermedad que involucra el incremento de azúcar en la sangre. Otro estudio, realizado en la Universidad China de Medicina, en Shenyang, hizo una revisión de varias investigaciones que incluían a más de 160 mil pacientes, y encontró que el insomnio aumenta el riesgo de infartos cardíacos y cerebrales. Adicionalmente, expertos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos resaltan que “no dormir lo necesario está asociado a accidentes automovilísticos y desastres industriales, así como a errores médicos y de distintas profesiones, entre otros”. Pese a estos y otros resultados, lamentablemente, la gente no le da la importancia ni le dedica un tiempo prudencial al sueño; al llegar a casa las personas suelen hacer oficios domésticos, chatear por horas, ver televisión y, lo peor, al siguiente día tienen que madrugar. “No estamos durmiendo las horas recomendadas. Hay que tomar conciencia de la situación y revertirla con una adecuada higiene del sueño”, comenta la doctora Karem Parejo, directora de la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño (Acmes). LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO Las causas para no tener un sueño reparador, agrega Parejo, van desde estrés y ansiedad hasta ambientes inadecuados para dormir, y hay casos cuyo origen está en enfermedades como las musculares o artríticas, que causan dolor; problemas urológicos que obligan a levantarse varias veces en la noche; respiratorios, como asma y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica); enfermedades neurológicas, psiquiátricas y accidentes cerebrovasculares que pueden tener como secuelas insomnio o sueños muy fragmentados. Y existen los llamados trastornos o desórdenes del sueño, que son condiciones relacionadas directamente con el proceso de dormir, y que pueden tener secuelas en la salud, dice el doctor Pablo Castillo, especialista en Medicina del Sueño, neurólogo de la Clínica Mayo, en Jaksonville (Florida, Estados Unidos), quien precisa que “los más comunes son el insomnio, la apnea obstructiva del sueño, el síndrome de piernas inquietas y las parasomnias”. • El insomnio, que no permite dormir lo suficiente debido a la dificultad para conciliar el sueño o mantenerlo, puede ser de corta duración, y “fácilmente el 40% de la población lo hemos sufrido en algún momento, y El primer tratamiento y pilar del manejo de los desórdenes del sueño es la llamada higiene del sueño, destinada a evitar malos hábitos que perpetúen los problemas. Incluye: • Darle el tiempo al sueño. • Tratar de acostarse y levantarse siempre a la misma hora. • Dejar el espacio en donde uno duerme para dormir, eso quiere decir, usar la cama solo para dormir, no llevar al cuarto la computadora, el trabajo, la televisión, el celular… • Tener una habitación silenciosa, oscura, cómoda, adecuadamente climatizada. • Si se despierta en la noche, no levantarse a coger el celular, el computador, la televisión, etc. • Hacer ejercicio preferiblemente en la mañana. • Evitar bebidas cafeinadas en la noche, principalmente. • La Asociación Mundial de Medicina del Sueño sugiere “no ingerir comidas pesadas, picantes o azucaradas cuatro horas antes de acostarse, ni bebidas estimulantes después de las seis de la tarde”. En busca de un sueño reparador Dormir menos de 5 o 6 horas está estrechamente ligado con la aparición de enfermedades, tales como las cardiovasculares, cáncer y depresión, dicen los estudios científicos.

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