Copidrogas octubre 2014

58| Octubre de 2014 Con la finalización de las dos máximas citas internacionales para el ciclismo colombiano –la Vuelta a España y los Campeonatos Mundiales de Ciclismo– y la última grande del calendario nacional –el Clásico RCN–, se hace necesario hacer un balance del año que termina e intentar echarle una mirada al 2015, que, para efectos del deporte profesional del ciclismo, ya está rodando. La Vuelta a España, que con tantas expectativas era esperada en nuestro país por la presencia de dos de las máximas estrellas del pedalismo colombiano y mundial (Nairo Quintana y Rigoberto Urán), además del rey de los escaladores en el Giro de Italia (Julián Arredondo), se convirtió en la ‘vuelta a la realidad’ de lo que es el ciclismo y todo lo que lo rodea. Esta vez la suerte no estuvo del lado colombiano y aparecieron en contra de los nuestros una cantidad de elementos que privaron a estos grandes campeones de cumplir con sus propósitos. Víctima de violentas caídas (Nairo) y una terrible bronquitis (Urán), así como problemas de orden mecánico y físico (Arredondo), se vieron obligados a abandonar la carrera que los tenía como máximos protagonistas hasta que se presentaron estas circunstancias, dejando entonces huérfano al ciclismo colombiano en la ronda ibérica y compitiendo con el resto de compatriotas como Winner Anacona (ganador de una etapa), Esteban Chávez, Carlos Betancur y José Serpa, todos ellos en el plan de mantener vigente el prestigio bien ganado del ciclismo colombiano en España. El Campeonato Mundial de Ruta en Ponferrada (España) fue igualmente una manera de ver que las medallas y los puestos de privilegio no están a la orden, sino que hay que contar, además de la preparación, con otros elementos que permiten acceder a los podios. Veintitrés ciclistas colombianos, hombres y mujeres en todas las categorías corrieron con la camiseta nacional y el balance es aceptable, dejando saber que tenemos el talento, la clase y condición para mirar con optimismo el futuro y para ratificar lo conseguido como sucede con la categoría élite. El Clásico RCN permitió ver la victoria de un ciclista boliviano (Óscar Soliz), lo que refleja una vez más la mundialización del ciclismo y la formación y preparación adquirida en Colombia durante siete años por parte de este formidable ciclista de las alturas bolivianas, con lo cual la carrera radial sigue traspasando fronteras y convirtiéndose en escenario donde grandes campeones de todo el mundo se han dado y se dan cita cada año. En el balance, queda un 2014 que ha sido ‘año de oro’ para el ciclismo colombiano en todas sus modalidades con logros impresionantes a través de Nairo Quintana (campeón del Giro de Italia), Mariana Pajón (campeona mundial BMX), Edwin Ávila (campeón mundial pista), Álvaro Galvis (campeón mundial paracycling), amén de la medalla de oro para el ciclismo en los Juegos Olímpicos Juveniles y muchos más títulos y distinciones, con lo cual el deporte de las ruedas y los pedales sigue vigente como el más importante de Colombia desde el punto de vista de los resultados. Lo anterior nos permite y obliga a mirar con optimismo el 2015 que ya viene. El Tour de Francia será el epicentro para nuestro ciclismo, como ya sucedió en los años 80, pero igualmente la temporada se presenta como un desafío enorme que implica defender lo conseguido y tratar de lograr otras metas superiores que aún no se han alcanzado. Lo conseguirán, porque el ciclismo colombiano vive una auténtica época de oro y nuestros deportistas sabrán aprovechar el momento para enriquecer aún más la historia de este, el deporte insignia de Colombia. Seguro. Mirando al futuro Por Héctor Urrego Deportes Los éxitos alcanzados por nuestros ciclistas durante este año nos obligan a mirar con optimismo el 2015. El Tour de Francia será el epicentro, como ya sucedió en los años 80.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==