Una de las sonrisas más reconocidas de la organización es, sin duda, la que ofrece Helenita, como le dicen cariñosamente sus compañeros de labores y quien desde el 17 de noviembre de 1980 se vinculó a COPIDROGAS como liquidadora y luego pasó por el departamento de contabilidad, por las secciones de ahorro, crédito y auditoría, y hoy, en el segundo piso de la sede principal, desempeña su cargo como Analista de Contraloría. Al preguntarle por una anécdota que la haya marcado en la Cooperativa, sentimientos encontrados vienen a ella al recordar la granizada ocurrida el sábado 3 de noviembre de 2007, cuando las instalaciones de la avenida 68 con carrera 68 en Bogotá tuvieron serios daños en parte de la mercancía. “Recuerdo a todo el personal devastado por las pérdidas y daños ocasionados por la caída de granizo sobre la empresa, pero también me alegró mucho que, a pesar de que era el inicio de un puente festivo, en el que todos salían a descansar a diferentes partes con sus familias, muchos de nosotros regresamos a COPIDROGAS para ayudar en lo que fuese necesario, levantando estantes, limpiando las bodegas, evaluando la mercancía dañada, organizando lo que fuera con tal de volver a encontrar nuestros puestos de trabajo como si nada hubiera pasado”, indica. “Todo momento en COPIDROGAS es felicidad para mí, especialmente cada cinco años cuando la empresa exalta la labor del personal que continúa al frente y ahí estoy yo”. A sus 61 años, Gustavo comenta que su satisfacción más grande es que en diciembre de este año se retira a disfrutar de su pensión, después de trabajar ininterrumpidamente en COPIDROGAS durante 34 años, desde que el 14 de abril de 1980 ingresó como vendedor, cargo que hasta el momento desempeña con orgullo y constancia. “Hablar de momentos felices específicos es complicado porque, cuando uno aprende a amar el trabajo, cada día es una posibilidad de ser feliz, y es justamente lo que yo he sido aquí: feliz”. Gustavo aconseja a quienes han encontrado en COPIDROGAS su segundo hogar que aprecien cada segundo y que valoren a las personas a su alrededor: “Cuando llegué no éramos más de 20 trabajadores y hoy veo que solo en la sede de Bogotá somos más de 500. Eso es estar en el camino correcto, rodeado de buena compañía”. Confiesa que ver cómo ha crecido la empresa cada año le produce una alegría incomparable, pues reconoce que su dedicación y trabajo arduo han sido parte del éxito que hoy ostenta COPIDROGAS. “Recuerdo cuando tuvimos que trasladarnos de la sede ubicada en la 68, pues las instalaciones eran muy pequeñas para la empresa que ya estaba conformada; sin duda, significaba que estábamos creciendo a un ritmo envidiable”. HELENA FAJARDO MORENO Analista de Contraloría (34 años) GUSTAVO CARDONA VEGA Ventas (34 años) 99
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==