Coopidrogas-noviembre-2014

trás han quedado los 70 metros cuadrados que conformaban la primera sede de COPIDROGAS, en la cual se trabajaba con cajas de cartón adaptadas como mesas y asientos, y herramientas de oficinas prestadas por los mismos asociados. Ocho lustros después llegarían los 70 mil m2 de la sede principal de la organización en Cota (Cundinamarca), dispuestos con tecnología de punta y sistemas corporativos ergonómicos y amigables con el ambiente, solo pensando en un propósito: hacer más confortable, placentera y eficiente la estancia de sus colaboradores. Testigos de esta evolución son la minoría, pero son suficientes para dar fe de que ha valido la pena entregar su trabajo a la causa copidroguista, sin dar su brazo a torcer, no solo por el orgullo de ser parte del patrimonio humano de una organización ejemplar, sino también por la realización de vida para ellos mismos y sus familias. Por eso, hoy es necesario reconocer a aquellos que siguen al pie de la empresa con más de tres décadas de lucha incansable, demostrando que el sentido de pertenencia siempre ha estado latente en sus corazones, siendo exaltados entre sus compañeros de trabajo como los tripulantes de mayor experiencia de esta gran embarcación que navega hacia el éxito. Han pasado por varias sedes, se han adaptado a los cambios en los procedimientos y sistemas que hoy los hacen pioneros en el sector; poseen valiosos recuerdos desde el primer día en que formaron parte de esta gran familia y hoy les brindan sus experiencias y consejos a quienes buscan seguir sus pasos. Son ellos, indiscutiblemente, el activo más valioso de la empresa. TRABAJADORES, DE LA MANO CON EL ÉXITO Las organizaciones compiten por demostrar las mejores cifras y resultados o sus grandes instalaciones, que infunden respeto y admiración. Pero, definitivamente, nada puede reflejar mejor la solidez y el carácter corporativo de una empresa como lo hace el bien más preciado que tiene: su gente. A VIDAS ENTERAS AL SERVICIO DE COPIDROGAS 97

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