Mayo 2026 | 27 Coopidrogas el capital intelectual bien gestionado es lo único que no pierde valor; por el contrario, se multiplica cuando se comparte y se convierte en estrategia. Ahora bien, ¿qué es la gestión del conocimiento? En primer lugar, no se trata solo de acumular datos, sino de transformarlos en información valiosa. Asimismo, implica fomentar en la organización una cultura de aprendizaje continuo y colaboración. Por ello, es misión de los directivos convertir a sus colaboradores en talento capaz de compartir experiencias y saberes, creando así un escenario de innovación constante. En este sentido, la tecnología desempeña hoy un papel crucial en el proceso. Según el blog del Centro de Investigación en Gestión del Conocimiento y Tecnologías (Cigecyt), las herramientas como bases de datos, intranets y sistemas de gestión de contenidos permiten organizar y acceder a la información de modo eficiente. Además, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático identifican patrones y tendencias en los datos, proporcionando información aún más valiosa. CÓMO MONETIZAR EL KNOW HOW EMPRESARIAL Aterrizando esta realidad al sector farmacéutico, es crucial tener en cuenta que en una droguería no solo se comercializan productos: también se vende criterio, orientación y experiencia. Cada recomendación de un jarabe, cada consejo acerca de cómo combinar vitaminas con sueros, cada explicación paciente sobre el uso correcto de un medicamento es conocimiento acumulado durante años. Y este, bien gestionado, también se convierte en una fuente de ingresos. Como destaca el experto en marca José Luis Santiago, quien además es docente, conferencista y consultor empresarial: “Una marca sólida no solo comercializa productos, monetiza la experiencia que ha sabido construir”. En el caso de las farmacias, esa experiencia está más viva que nunca. En ese lugar, el activo más valioso no está en las vitrinas ni en el inventario: está en la experiencia acumulada detrás del mostrador. Años de orientar a una persona, de explicar cómo tomar un medicamento, de prevenir errores y de resolver dudas cotidianas han construido un saber que va mucho más allá de la venta. Hoy, en un mercado en el que muchos ofrecen los mismos productos y compiten por precio, la verdadera ventaja está en saber más y usar ese saber estratégicamente. La gestión de este bien intangible se ha convertido en el nuevo capital de las empresas, y para las droguerías representa una oportunidad concreta: transformar la experiencia diaria en diferenciación, en posicionamiento e, igualmente, en nuevas fuentes de ingreso. Porque cuando la experticia se organiza, se comunica y se comparte, deja de ser algo intangible y se convierte en rentabilidad. CONVERTIR LA EXPERIENCIA EN NUEVA FUENTE DE INGRESOS En una farmacia, el conocimiento sirve para orientar mejor al cliente y también se consolida como una fuente adicional de ingresos. La experiencia acumulada en el mostrador —saber recomendar, anticiparse a necesidades y resolver dudas— tiene un valor que va más allá de la venta inmediata. La clave está en utilizar ese saber para atraer más clientes, prevenir riesgos y crear soluciones prácticas que puedan comercializarse. El especialista Santiago presenta un plan práctico para monetizar esa pericia empresarial: 1. Formas concretas de monetizarla • Educación mediante redes sociales. Compartir con- sejos en videos cortos o transmisiones en vivo no solo educa al cliente, sino que fortalece la credibilidad y estimula las ventas complementarias. En el momento en que el consumidor entiende mejor lo Fotos: ©2026 SHUTTERSTOCKPHOTOS Es necesario FOMENTAR en la droguería una CULTURA de aprendizaje continuo y COLABORACIÓN.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==