Copidrogas mayo 2014 (1)

Mayo de 2014| 7 Editorial René Cavanzo Alzugarate Gerente General Para todas las madres… “Ningún lenguaje puede expresar el poder y la belleza, y el heroísmo, y la majestad del amor de una madre”. Esta frase del poeta y predicador cristiano estadounidense Edwin Hubbell Chapin resume de forma breve la esencia de la mujer que nos dio la vida, pues lo que es capaz de hacer una madre por sus hijos es invaluable, y no hay un amor que pueda compararse con el que solamente ella puede dar, sin esperar retribución alguna, en muchas ocasiones ni siquiera el cariño o la comprensión de sus descendientes. Las madres son ejemplo de fidelidad, de cariño, de sacrificio y de dedicación hacia sus hijos, pero, además, son la gran columna vertebral que sostiene a la sociedad, porque se constituyen en una especie de cordón irrompible a través del cual se une la familia, ante todo hoy en día cuando a muchas les toca ejercer también como padres. Por eso, el Día Internacional de las Madres tiene una razón más que justificada. Y, si bien es cierto, como afirman algunos, que los días de las madres son todos, es importante que destinemos al menos uno de los 365 días del año a recordar todo lo que les debemos a ellas. Para admirar la grandeza del infinito amor que consagran a sus hijos, no solo cuando son niños, sino por siempre, ya que, para una madre, su hijo siempre será aquel pequeño que necesita de su protección y sus cuidados, así se trate de la persona más rica o más poderosa del mundo, porque su amor no tiene medida ni límites. Este segundo domingo de mayo, fecha oficialmente establecida como el Día de la Madre, tiene un significado especial, ya que se cumplen 100 años desde que en 1914, tras la aprobación por parte del Congreso de los Estados Unidos, el presidente de ese país, Thomas W. Wilson, proclamó esta como una fiesta nacional. Quiero invitar a toda la familia copidroguista a honrar a sus progenitoras. Quienes las tienen vivas compartan con ellas este día, consiéntanlas, felicítenlas y demuéstrenles su amor, puesto que los hijos, en muchas ocasiones, caemos en el error de suponer que ellas saben que las queremos y nunca se lo decimos; y quienes ya no las tienen consigo, creo que la mejor forma de homenajearlas es recordando los momentos felices y todo lo bueno que ellas hicieron. Quiero hacer una mención especial a las madres de madres: las abuelas. A muchas de las cuales, por no decir que a la mayoría, no solo les tocó criar a sus propios hijos, sino que con el paso de los años, cuando ya deberían estar dedicadas a disfrutar del descanso y de la vida, dadas las condiciones laborales actuales, les ha tocado también ayudarles a sus hijos en el cuidado y crianza de los suyos. Por esta razón, igualmente considero el Día de las Madres como el día de las abuelas, y para ellas pido un reconocimiento especial exaltando su labor y su doble papel de progenitoras. A todas las madres y abuelas colombianas, especialmente a las copidroguistas, ya sean empleadas o asociadas, ¡un feliz día! Quiero invitar a toda la familia copidroguista a honrar a sus progenitoras... A todas las madres y abuelas, especialmente a las copidroguistas, ¡un feliz día!

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