58| Diciembre de 2014 Calidad de Vida diferentes causas que van desde traumas emocionales hasta daños en las estructuras neurológicas de la persona afectada. Por esto, los especialistas la clasifican en dos tipos, dependiendo de los cuales se realiza el tratamiento: Alexitimia primaria. Se desarrolla estrictamente por causas biológicas, por lo que con frecuencia se debe a falencias a nivel neurológico que pueden interrumpir la comunicación entre el sistema límbico, el cual se relaciona directamente con las emociones, y el neocórtex, que se vincula con la razón. Este tipo de alexitimia se puede formar durante el desarrollo intrauterino o en la primera etapa de la infancia a causa de un traumatismo craneoencefálico, un tumor cerebral o un proceso neurodegenerativo. Alexitimia secundaria. En este caso, la persona desarrolla la condición debido a situaciones fuertes y traumáticas, como los malos tratos, que se sufran en algún momento de la vida, especialmente en la edad adulta. Así mismo, esta se puede desencadenar a causa de un trastorno por estrés postraumático (TEP) y aparecer como consecuencia de otras patologías, como la depresión y los trastornos alimenticios. IDENTIFIQUE A UN ALEXITÍMICO La primera persona que habló sobre este trastorno fue el psiquiatra Peter Sifneos en la década de 1970, quien desde entonces empezó a descifrar el comportamiento de estas personas. A partir de ese momento, profesionales de la salud mental y neurológica han indagado sobre el porqué de esta condición que se esconde en personas que a simple vista parecen tener una personalidad fría, pero que en realidad tienen una serie de características que los hace candidatos a padecer algo más complejo y que se manifiesta en contra de su voluntad. De acuerdo con el profesor Francisco Alonso Fernández, existen ciertas características que identifican a un paciente que padece alexitimia. Por eso, si usted o alguien que conoce presentan estos rasgos, esté atento: • Tienen una notoria incapacidad para identificar, reconocer o describir los sentimientos propios. • Presentan falta de empatía o identificación con otras personas. • Su capacidad para fantasear, imaginar o pensar en una vida ficticia es reducida. • La persona presenta un discurso verbal monótono y pobre en temas. • Sus conocidos lo describen como una persona seria, fría o aburrida. • Presenta serias dificultades para mantener un contacto afectivo con los demás o una comunicación continua. Las emociones no son un adorno Las funciones del cerebro son casi ilimitadas. Y es que, además de permitirle al ser humano realizar funciones vitales, hace posible que experimente sensaciones y las relacione verbalmente para poder expresarlas, y tener así una sensación de plenitud. “Las emociones influyen muchísimo en la atención, la memoria y el racionamiento, nos indican qué es lo importante y nos ayudan a tomar decisiones. Cuando no somos capaces de reconocer nuestras emociones, ni de interpretarlas, no podemos utilizar una información que es muy valiosa, lo que hace que sea mucho más complicado tomar decisiones y crear vínculos sociales”, afirma Pablo Duque San Juan, coordinador de la Sección de Neuropsicología de la Sociedad Española de Neurología. En los casos de alexitimia secundaria la persona desarrolla la condición debido a situaciones fuertes y traumáticas, como el maltrato.
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