Agosto de 2014 | 13 Copidrogas Con la asesoría de Iván Darío Escobar, MD Endocrinólogo Miguel Dávila, MD Neurólogo Lograr óptimos resultados en los tratamientos y que el organismo responda de una mejor manera a los fármacos es lo que busca la cronoterapia, una excelente herramienta que fomenta la idea de tomarse las medicinas a tiempo y permite sincronizar los ritmos naturales del organismo con los efectos que se buscan en los medicamentos. Bajo esta teoría, los investigadores del Instituto Francés de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) sustentan que se puede luchar contra enfermedades como el cáncer al tomar en cuenta el famoso ‘reloj biológico’ de nuestro cuerpo, que afecta una serie de sistemas orgánicos, como la temperatura corporal, la presión sanguínea y la tolerancia al dolor, los cuales influyen directamente en la eficacia o no de los tratamientos y en la regulación de la toxicidad medicamentosa. Por ello, el anhelo de estos científicos es que los médicos apliquen los tratamientos en un determinado momento del día, dependiendo de los ritmos biológicos que rigen cada organismo y teniendo en cuenta ese control natural del cuerpo y los ritmos circadianos, para modificar la acción de los medicamentos en un individuo durante las 24 horas. Los ritmos circadianos son movimientos biológicos sincronizados cercanos a 24 horas que persisten ante la ausencia de estímulos ambientales como la luz o la temperatura. Se les halla en diversos organismos, incluidos los mamíferos superiores, lo que indica que hay un reloj o mecanismo intrínseco a los seres vivos. El reloj circadiano confiere ventajas a los organismos al definir procesos fisiológicos y conductuales para su mejor adaptación a los cambios diarios en el ambiente.1 Según la cronoterapia, tenemos relojes en nuestras células que gobiernan el metabolismo de los fármacos y, por esta razón, resultará más efectivo indicar cierto tipo de medicamentos durante el día y otros en horario nocturno. Además, esta terapia reduce la toxicidad de los tratamientos y mejora la calidad de vida de los pacientes. “Algunos principios activos actúan mejor en unas horas y tienen menos eficacia en otras. Al consumirlos de acuerdo con esos ritmos biológicos, se ha demostrado eficacia en tratamientos como el cáncer, dado que de esta forma se fortalecen sus beneficios, se incrementa el nivel 1. García JS, Corona AA, Caba M. Obesidad, síndrome metabólico y cáncer: fallas al compás del reloj. La Ciencia y el Hombre [internet] 2007;XX(3). Disponible en: http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol20num3/articulos/obesidad/index.html Función del cuerpo de acuerdo con la hora El reloj biológico activa las funciones del organismo y todos los sistemas celulares del metabolismo. El doctor Francis Lévi confirma que el conocimiento de los ritmos circadianos y su entendimiento condicionan el bienestar de las personas y para ello explica la relación de estos con los horarios que maneja el ser humano: De 6 a 9 a. m.: es buen momento para levantarse. Se interrumpe la producción de melatonina, la hormona del sueño. La producción de testosterona en los hombres se encuentra en su máximo nivel. De 9 a. m. a 12 m.: existe mayor actividad mental y capacidad de pensar, memorizar y producir. El cortisol, hormona del estrés, está en su nivel máximo. De 12 m. a 3 p. m.: bajan los niveles de alerta, aumenta la actividad gástrica y aparece la somnolencia. Hay mayor dilatación de los vasos sanguíneos del sistema digestivo y disminuye la circulación cerebral. De 3 a 6 p. m.: aumenta la temperatura interna del cuerpo y mejoran las capacidades pulmonar y cardiovascular. Buen momento para ejercitarse. De 6 a 9 p. m.: caen los niveles de cortisol y ascienden los de melatonina. Hay neurotransmisores que relajan el cuerpo y el hígado metaboliza mejor el alcohol. De 9 a 12 p. m.: hay mayor concentración de melatonina, el cerebro disminuye su estado de alerta, estimula las funciones automáticas, el cuerpo se relaja y hay predisposición para el descanso.
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