Copidrogas abril 2014 1

60 | Abril de 2014 Por Héctor Urrego C. Colombia en los Juegos Suramericanos Una vez terminados los Juegos Suramericanos en Chile, se hace necesario mirar más hacia adelante que hacia el pasado, puesto que este mismo año tendrán lugar los terceros juegos del denominado ciclo olímpico, los Centroamericanos y del Caribe, en territorio mexicano; el año próximo se llevarán a cabo los Panamericanos en Canadá y, finalmente, los Olímpicos de Brasil 2016. Es necesario, entonces, tener como referencia el excelente resultado que obtuvo el deporte colombiano en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, lo cual sirve como hoja de ruta para llegar a Brasil pasando por los eventos ya mencionados y agregando los Bolivarianos, que ya tuvieron lugar en Perú el año anterior y en los cuales nuestro país resultó vencedor por primera vez frente a su tradicional rival Venezuela, al que superó también en Chile, al igual que al otro coloso suramericano, Argentina. Desde ese punto de vista, la participación colombiana en Chile resiste el calificativo de buena en cuanto al objetivo cumplido, que era clasificarse segundo a sabiendas de que el gigante brasilero tenía asegurado de antemano el primer puesto por la cantidad y calidad de su delegación, que ya en el desfile inaugural superaba de lejos a sus oponentes, teniendo los auriverdes el compromiso de responder como anfitriones de la próxima olimpiada, para lo cual demostraron que se están preparando adecuadamente. Acotemos que en los Suramericanos de Medellín hace cuatro años, Colombia resultó campeón, pero también es necesario decir, igualmente, que muchas disciplinas y modalidades fueron reducidas, eliminadas o modificadas para la cita chilena, lo que hacía más difícil aspirar al mismo resultado de Medellín 2010 por parte de vencedores y vencidos. Los juegos chilenos dejan al deporte olímpico colombiano con la sensación de seguir por el camino abierto desde Londres, gracias a disciplinas como las pesas, el ciclismo (pista, ruta y BMX), el atletismo, y progresos en algunas como gimnasia, tiro y tiro con arco, además de figuras como Mariana Pajón, que siguen brillando, y no contando aquí con disciplinas como el patinaje, que no hace parte del programa Olímpico de Brasil, pero que también quedó en deuda con el medallero en Santiago. Nadie puede asegurar hoy cuántas medallas podría obtener nuestro deporte en Brasil 2016, pero este resultado en los Suramericanos debe alentar a dirigentes, entrenadores y deportistas a reforzar el trabajo con miras a conseguir el máximo posible en un deporte cada vez más competitivo y tecnificado del cual no podemos rezagarnos. Aunque se haya ocupado el segundo lugar, Chile, así mismo, evidenció para nuestro deporte falencias que es necesario analizar y entrar a corregir para que en los próximos dos compromisos podamos mirar con certeza lo que estaría esperándonos a la vuelta de dos años en Brasil, y que lleguemos a ese compromiso con la ilusión de ser igualmente competitivos y sin el peso de las ocho medallas conseguidas en Londres, sino, más bien, con ellas como un aliciente y un objetivo para mantener o superar. Así sea.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==