La vacunación contra la rubéola y el sarampión es gratuita y obligatoria para todos los niños que viven en Colombia, y su primera dosis se debe aplicar al año de nacimiento. la transmisión endémica de los virus que generan estas enfermedades”, tal y como describe el documento de certificación1. El Comité concluyó que en Colombia no hay circulación autóctona de los virus (originada en el propio país) que provocan estas enfermedades y resaltó el compromiso de las autoridades sanitarias colombianas frente a la exhaustiva revisión de casos sospechosos y a la evidencia necesaria para cumplir con el proceso de certificación, al tiempo que sugirió compartir con otros países su experiencia y estrategias para alcanzar la eliminación. “Colombia se ha embarcado en buenas prácticas, por lo que es un referente idóneo para los demás países de la región. El gobierno ha sido firme en brindar su apoyo político y financiero al Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), lo que ha permitido eliminar del país el contagio por estos virus”, señaló Merceline DahlRegis, presidenta del CIE. UN HITO EN SALUD PÚBLICA Lo que consiguió Colombia se debe al compromiso del Ministerio de Salud y Protección Social, el Instituto Nacional de Salud (INS), las secretarías departamentales de salud, organizaciones aliadas y la comunidad por mantener, aplicar y difundir las medidas de vigilancia y control con las cuales se logró interrumpir la transmisión endémica del sarampión y la rubéola. “Colombia está enseñando cómo llevar adelante el proceso de verificación en casos difíciles, por lo cual hoy este reconocimiento es un hito para la salud pública del país, ya que estos hechos no ocurren a diario y en la historia así quedará consignado”, puntualizó Carlos Castillo, asesor regional de Inmunización de la OPS/OMS en Washington. Por su parte, el viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, Fernando Ruiz Gómez, aseguró que “esta certificación se logró, entre otras cosas, por la voluntad política del gobierno nacional para mantener inversiones que en 2014 están por el orden de los 120 millones de dólares para el PAI”. La certificación se oficializará en septiembre de este año en Washington, ante los ministros de Salud de las Américas. LA EVIDENCIA COLOMBIANA La última epidemia grave de sarampión en el país se presentó en el año 2002 con 139 casos. Desde entonces, no han aparecido situaciones que se consideren ‘casos autóctonos’. En 2011, en el marco de la Copa Mundial de Fútbol Sub-20, que se llevó a cabo en nuestro territorio, se reportó un caso, así como en 2013 uno más proveniente de Alemania; sin embargo, ambos fueron certificados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como ‘importados’. En el caso de la rubéola, desde el año 2005, Colombia no registra ningún caso autóctono. LO QUE SIGUE… El hecho de que nuestro país esté libre de casos originarios no quiere decir que se pueda bajar la guardia. Las políticas públicas en salud del gobierno nacional deben propender por mantener controlados los brotes importados, debido a que Colombia es la tercera nación con mayor tránsito aéreo de la región, después de México y Brasil. “De ahí la importancia de que el país conserve coberturas suficientes de vacunación, continúe la inversión en salud pública que incluya el seguimiento de los niños vacunados y mantenga y refuerce su plan de vacunación (PAI), considerado el más completo de Latinoamérica”, indicó Diego García, director del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Ministerio de Salud y Protección Social, quien agregó que, “aunque la cobertura en vacunación de los últimos dos años supera al 91% de la población, hay que hacer un esfuerzo máximo por superarla; La certificación de Colombia como un país libre de sarampión y rubéola se oficializará en septiembre próximo, en Washington, ante los ministros de Salud de las Américas. FOTO: ABEL CÁRDENAS 14 | Abril de 2014
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