Coopidrogas Junio 2017

en un carro o establecer un tiempo a la semana destinado para adelantar la tarea pueden ser ocasiones para que la comunicación verbal sea la protagonista. “La mejor manera de generar espacios de conversación es creándolos a través de la pregunta, señalando de forma sincera lo que nos preocupa, mostrando un verdadero interés por lo que nos dicen, comprometiéndonos con lo que se conversa, incluyendo al total de los miembros y delimitando ese tiempo para el estar y ser en familia”, destaca Duarte. NEGOCIAR LOS TEMAS Sin duda, el convulsionado mundo en el que vivimos pide a gritos recuperar aquellas tradiciones familiares que mantenían a todos unidos y que permitían fortalecer las relaciones entre padres e hijos. Por eso, qué mejor que conectarse a través de la exposición de diferentes temas que atraigan a todos los integrantes de la familia y les permitan participar, expresarse y opinar sobre lo que piensan. Según los especialistas consultados, una vez hallados y concretados estos espacios para entablar conversaciones en familia, es fundamental enfocarse en temas con los que niños, adolescentes y adultos puedan participar, como, por ejemplo, historias mediante las cuales los hijos puedan conocer más a sus padres y entiendan cómo llegaron a conformar su familia. Del mismo modo, hablar sobre la cotidianidad de cada uno, de proyectos y objetivos de vida, gustos e historias jocosas es una buena idea para lograr el objetivo. No obstante, lo primordial es que los padres tengan presente que las conversaciones en familia deben ser un propósito, por lo que es necesario que hagan de este un hábito que los invite a acercarse para saber qué piensan sus hijos y cómo se sienten con respecto a diferentes asuntos de la vida personal y, por qué no, del mundo hacia afuera. “Hay que establecer una mediación entre los temas que les interesan a los jóvenes y los que llaman la atención de los adultos, y este es el primer acuerdo que se debe establecer. Se debe lograr que los padres de familia vean en consenso con los jóvenes qué temas son los más atractivos para ellos, incluso aquellos que los adultos puedan desconocer, como es el caso de la tecnología y las redes sociales, porque los padres pueden volverse partícipes y además tener un mayor control sobre estos asuntos. Un joven que ve a sus padres conectados en este sentido es alguien que reclama más el diálogo”, resalta Parra. Por otro lado, es relevante mencionar que las charlas en familia no deben estar relacionadas únicamente con aspectos ligeros. Por eso, es bueno incluir temas que también se relacionen con el bienestar de todos, por lo que los consejos son válidos tanto de padres a hijos al igual que de hijos hacia padres. De esta manera, temáticas como la sexualidad son bienvenidas como parte de estos espacios, porque permiten guiar a los más jóvenes y escuchar sus dudas. NO COMETA ESTOS ERRORES Una vez convenidos los espacios, padres e hijos deben recordar que esta es una cita infaltable, y aunque se disponga de poco tiempo, lo esencial es tener presente que con ella se fomenta la buena comunicación y armonía familiar. Igualmente, los padres deben tener presente que este no es un momento para reprochar o regañar a los hijos, ni mucho menos volverlo un interrogatorio, ya que esto, por el contrario, hará que ellos se alejen y no quieran participar más en esta actividad familiar. Para esto hay otro tipo de momentos que deben ser manejados de forma diferente. La idea es poder hablar de cualquier tema con total libertad, para que todos se sientan escuchados y puedan aportar con sus opiniones Haga una lista de los temas que le gustaría hablar en familia y que puedan ser afines con cada integrante. 52 | Familia

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