¿Cómo hacemos para volver a CONVERSAR EN FAMILIA? La adicción a la tecnología, una agitada vida laboral o conflictos entre sus miembros son algunos de los obstáculos en la comunicación intrafamiliar, un factor vital para la integración, la resolución de problemas, el fortalecimiento de los lazos de unión y la salud de todo el núcleo. ¿Cómo recuperamos esta tradición tan necesaria? R eunirse en el comedor o en la sala y hablar sobre diferentes temas era una de las costumbres más arraigadas de las familias de hace unas décadas, para las que este espacio se constituía en un encuentro trascendental que permitía agrupar a todos los integrantes del hogar. Así, hablar de anécdotas, temas actuales o simplemente saber cómo estuvo el día de cada uno era un magnífico pretexto para reunirse y charlar, lo que, sin duda, representa un buen indicador de comunicación en familia. No obstante, con la continua transformación de las dinámicas familiares y los ritmos de vida que llevan tanto padres como hijos, estos espacios han sido relegados a un segundo plano restándoles al diálogo y a los momentos de disertación la importancia que realmente tienen. “El diálogo en familia, entendido como una de las formas de comunicar verbalmente nuestros acontecimientos internos, como sentir, pensar, intereses, intenciones, creencias o interpretaciones, posibilita que se estructure una dinámica familiar particular para funcionar cotidianamente y para afrontar las diferentes crisis o situaciones que sean entendidas como problema”, acota Manuel Antonio Duarte, psicólogo, especialista en Consultoría de Familia y Redes Sociales, y terapeuta. ENCONTRAR EL MOMENTO IDÓNEO Un grupo en WhatsApp se ha convertido en el único espacio de charla para muchas familias, un medio que, aunque práctico, no puede reemplazar el encuentro cara a cara, los Fotos: ©2017 SHUTTERSTOCKPHOTOS 50 | Familia
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