Coopidrogas Marzo 2021 | 51 María Fernanda Ordóñez Luna, psicóloga con enfoque clínico, explica que es fundamental entender que todos desarrollamos una personalidad: un conjunto de patrones únicos que determinan cómo sentimos, pensamos y nos relacionamos. No obstante, en algunas personas, ciertos rasgos pueden ser tan intensos que producen sufrimiento y afectan significativamente sus vínculos. “En el caso del TLP —resalta—, existe un miedo persistente a ser dejado de lado, incluso sin señales claras de que esto sucederá. Ello puede originar relaciones marcadas por la inestabilidad emocional, discusiones frecuentes, sensación de vacío e impulsividad y, en algunos casos, llevar a reacciones extremas que ponen en riesgo el bienestar de la persona”. Es vital destacar que el hecho de que figuras como las mencionadas, así como la fallecida cantante Amy Winehouse, hayan sido relacionadas con este trastorno ha ayudado a ponerlo sobre la mesa, pero también ha reforzado estigmas que duelen. Por eso, entender de verdad qué es el TLP —más allá de los prejuicios y los titulares— es un acto de empatía, y un paso necesario para construir una convivencia más humana. SÍNTOMAS, UN TORBELLINO EMOCIONAL La vida emocional de una persona con TLP puede sentirse como una montaña rusa imposible de detener: cambios bruscos de humor, temor intenso a la pérdida o al rechazo, relaciones caóticas y una sensación constante de vacío. Adriana Pardo, psicóloga con experiencia en las áreas clínica y educativa, representante legal de la Fundación Internacional APG (Acciones para la Gente) y activista social, indica que una de las señales más evidentes es la dificultad para establecer relaciones sanas y estables. Las personas con TLP suelen vincularse de manera caótica, dominante
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==