Septiembre 2025 | 19 Coopidrogas Esta crisis, una de las más severas en los últimos años, pudo ser una piedra en el zapato para muchos capitalinos; sin embargo, también contribuyó a que los ojos se volcaran aún más en la conservación del líquido y su debida utilización. RECURSO HÍDRICO Y CIUDADES INTELIGENTES Conforme con el artículo “Desarrollo urbano inteligente sensible al agua: lineamientos para su diseño”, de la revista científica Economía, Población y Desarrollo, “se estima que en la hidrósfera hay un volumen de 1.386 millones de km3 de agua y prácticamente la totalidad de ella se encuentra en los océanos y mares salados. El agua dulce existente en el mundo es aproximadamente el 5% de este total, del cual, el 75% no es fácilmente utilizable, ya que se encuentra congelada en los polos”. Esto indica que solo el 1% del agua total se halla fácilmente y puede ser económicamente aprovechable por la tecnología actual. Por eso, es fundamental pensar de forma diferente acerca de este líquido. Y es aquí donde se integra el concepto de ciudades inteligentes y recurso hídrico. De acuerdo con la definición del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), “una ciudad inteligente es aquella que pone a las personas en el centro del desarrollo, incorpora tecnologías de la información y comunicación en la gestión urbana, y usa estos elementos como herramientas para estimular la formación de un gobierno eficiente, que incluya procesos de planificación colaborativa y participación ciudadana”. Más que una meta, es una forma de vida, un proceso de mejora continua que permite adaptarse a las realidades urbanas y sus recursos para hacer óptima y eficiente su gestión. El RETO de las ciudades consiste en incorporar TECNOLOGÍAS de la información y comunicación en la gestión URBANA.
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