Coopidrogas septiembre 2024

46 | Septiembre 2024 CALIDAD DE VIDA cual los lleva a juzgar a aquellos que no siguen sus principios. Asimismo, se sienten culpables cuando no pueden cumplir con la dieta que ellos mismos se han formulado. La recomendación para las personas que sientan que padecen este trastorno es reconocerlo y si la alimentación saludable se les salió de las manos es indispensable consultar a un psicólogo y a un nutricionista. Igualmente, acudir a un médico general para que les practique los exámenes respectivos. Y la razón es que, de no prestársele atención, la ortorexia lleva a la disminución de la densidad ósea, anemia, alteración de glóbulos rojos y células blancas, deficiencia hormonal y desnutrición en general, entre otras consecuencias. Por lo general se tienden a confundir la ortorexia, la anorexia y la bulimia, no obstante, es necesario aclarar que estas últimas se concentran en la cantidad de alimentos que se consumen, mientras que en la ortorexia el eje fundamental es la calidad. Del mismo modo, en la anorexia las personas tienen distorsión de la imagen corporal y una obsesión por el peso que las atormenta para llevar a cabo el cambio. Por su parte, en la ortorexia no existe la distorsión de la imagen corporal y tampoco la fijación por ser delgados. obsesión por ingerir solo esos tipos de alimentos entre las personas proclives a la ortorexia. Esto puede llevar a una percepción exagerada de cuáles son realmente sanos o no. Rubén Darío Hernández Rivera, docente de Gastronomía de la Fundación Universitaria San Mateo, señala que sí es posible llevar una alimentación saludable sin caer en comportamientos ortoréxicos: “La clave radica en adoptar un enfoque equilibrado y positivo hacia la comida; es fundamental educarse sobre qué constituye una alimentación balanceada y nutritiva. Esto implica comprender la importancia de consumir una variedad de alimentos de todos los grupos: frutas, verduras, proteínas magras, granos enteros y grasas saludables. Además, conviene no adoptar reglas dietéticas demasiado estrictas o eliminar por completo ciertos grupos, a menos que sea por razones médicas específicas. La flexibilidad y la moderación son claves para mantener un equilibrio saludable y sostenible a largo plazo. Escuchar las señales del cuerpo es esencial. Aprender a reconocer cuándo se tiene hambre o se está satisfecho ayuda a evitar comer de manera emocional o impulsiva, promoviendo así una relación saludable con la comida. Disfrutarla es crucial”. Los profesionales gastronómicos desempeñan un papel relevante a la hora de ayudar a las personas que sufren de ortorexia a encontrar un equilibrio saludable con la comida, y contribuir a su bienestar, no obstante, para lograrlo se debe abordar desde varios puntos de vista: “Uno de estos se debería enfocar en la educación sobre nutrición equilibrada. Los profesionales en gastronomía reciben dentro de su formación aca- démica las competencias necesarias para abordar este tema, por ello, pueden proporcionar información nutricional precisa y fomentar una visión más flexible y menos restrictiva de la comida”, concluye Hernández. “Sin embargo, la ortorexia es considerada una antesala de la anorexia, pues el hecho de restringir ciertos grupos de alimentos como carbohidratos o proteínas puede desencadenar repentinamente en no comer y es allí cuando llega la anorexia con sus repercusiones físicas y en la salud mental. Así, se afecta la vida social y las personas se comienzan a aislar para poder cumplir sus metas dietarias”, argumenta García Gualdrón. EL PAPEL DE LA INDUSTRIA Y LOS MEDIOS La industria alimentaria puede contribuir al ejercicio o práctica de la ortorexia, dado que a menudo a través del mercadeo se promueven productos “saludables” o “naturales”, lo que puede fomentar una Este TRASTORNO puede preceder a la ANOREXIA, ya que se rechazan algunos GRUPOS de ALIMENTOS. Quienes tienen esta condición solo comen en horarios determinados y con rituales de alimentación.

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