Coopidrogas-septiembre-2023

66 | Septiembre 2023 PERSONAJE femenino: promovió el uso del pantalón entre las mujeres y suprimió el asfixiante corsé. Inspirada en una visión moderna y buscando liberar a la mujer de los restrictivos códigos de vestimenta de la época, hacia finales de la década de 1910 introdujo el estilo flapper, caracterizado por el recorte de la falda y del cabello para garantizar comodidad y agilidad sin sacrificar el buen gusto femenino. “Todo mi arte consistió en cortar lo que los demás añadían”, afirmó Chanel a propósito del secreto de su éxito. SECUELAS DE LA GUERRA Con el estallido de la Primera Guerra Mundial la población femenina europea se trasladó a las fábricas para asumir labores menos glamurosas y más industriales, por lo que Coco se vio en la necesidad de reinventarse para no abandonar a su fidelizada audiencia. La perfumería le permitió ampliar ese horizonte creativo con el lanzamiento del famoso Chanel n.° 5, una fragancia producida en colaboración con el perfumista ruso Ernest Beaux y popularizada con la ayuda de celebridades como la icónica Marylin Monroe. Paralelamente, los diseños Chanel empezaron a ser apetecidos por estrellas del cine como Gloria Swanson, Greta Garbo y Marlene Dietrich. No es, sin embargo, un secreto la peyorativa opinión que tenía la diseñadora sobre la industria hollywoodense, a la que definía como “la capital del mal gusto”. Luego vino la Segunda Guerra Mundial y, con ella, un abrupto cambio en los hábitos de consumo que hizo tambalear una vez más los cimientos del negocio. No obstante, el sacudón económico no fue el problema más agrio. Hacia 1939, recién emprendidas las hostilidades, Chanel clausuró buena parte de sus tiendas y mantuvo abiertas solamente unas pocas, entre las cuales que también residía allí, llegando, incluso, a cortejarse con el oficial Hans Günther von Dincklage. Estas circunstancias se convirtieron en parte de una trama político-judicial que alcanzó su nudo cuando la modista fue arrestada en 1944 por las Fuerzas Francesas del Interior y acusada de ser una espía nazi. El escritor estadounidense Hal Vaughan argumenta en su libro La guerra secreta de Coco Chanel (2011), que la poderosa empresaria acabó trabajando para el jefe del servicio de inteligencia de las Schutzstaffel (escuadrones de protección conocidos como SS) y de su red de espionaje, el general alemán Walter Schellenberg. Según esta versión, la diseñadora se convirtió en pieza clave de la Operación Modelhut (sombrero de moda), un plan para negociar una paz separada entre Alemania e Inglaterra, aprovechando su amistad con el primer ministro británico Winston Churchill. Los abogados de Coco negaron hasta el último día esta versión y, a pesar de ser liberada tan solo una hora después de su captura, el inau- dito incidente estigmatizó gravemente a la marca Chanel y lastimó se recuerda un local de perfumes que operaba en medio de la ocupación alemana en París. Fue entonces cuando Coco, hospedada en una lujosa suite del Hotel Ritz, empezó a relacionarse con el alto mando nazi Foto: ELLICA Foto: BIRUTE VIJEIKIENE Tienda de lujo Chanel en París (Francia).

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