Octubre 2025 | 7 EDITORIAL Coopidrogas Galapa: consolidación de un sueño cooperativo Hay momentos que trascienden lo operativo y lo logístico. Momentos que, aunque nacen de planos, presupuestos y cronogramas, terminan convirtiéndose en símbolos de algo mucho más profundo: de propósito, de unión, de esperanza. La inauguración de nuestra nueva sede en Galapa es uno de esos momentos. Esta sede no es solo una infraestructura moderna. Es una declaración de principios. Es el reflejo de una cooperativa que sigue creciendo sin perder su esencia, que se expande sin olvidar sus raíces y se transforma sin dejar de ser comunidad. Desde Galapa, atenderemos con mayor cercanía y eficiencia a todos los municipios de la costa Caribe colombiana. Pero, más allá de la cobertura geográfica, lo que realmente se amplifica es nuestra vocación de servicio. Cada rincón de esta nueva sede lleva impresa la huella de quienes nos precedieron. De los pioneros que soñaron con una organización solidaria, justa y humana. De los consejeros que, durante 56 años, dedicaron su tiempo, su sabiduría y su corazón a construir lo que hoy somos. Esta sede es también un homenaje a ellos. A su visión, a su entrega, a su fe en que juntos podíamos lograr lo que parecía imposible. Y si hay un valor que ha guiado cada paso en este camino es la equidad. Porque en Coopidrogas creemos que todos merecen las mismas oportunidades, el mismo acceso, el mismo respeto. La equidad no es solo una palabra en nuestros estatutos: es el motor que impulsa nuestras decisiones, el principio que nos lleva a abrir una sede en Galapa, para que ningún asociado se sienta lejos, para que cada rincón del país perciba que la Cooperativa está presente, está cerca, está comprometida. Junto a la equidad, nos acompañan la solidaridad, la democracia, la transparencia y el compromiso. Son los pilares que sostienen esta casa común que hemos construido entre todos. Y hoy, al abrir las puertas de Galapa, reafirmamos que estos valores no son abstractos: se viven, se sienten, se celebran. Quiero agradecer, desde lo más profundo de mi corazón, a todos los que hicieron posible este logro. A los equipos técnicos, a los líderes regionales, a los trabajadores que pusieron manos y alma en cada detalle. A las familias que apoyaron desde casa, que entendieron las ausencias, que celebran hoy con nosotros. A los miembros del Consejo de Administración y de la Junta de Vigilancia, que han acompañado este proceso con sabiduría y compromiso. Galapa es más que una sede. Es un nuevo latido en el corazón de Coopidrogas. Es una señal clara de que seguimos creciendo con sentido, con propósito, con humanidad. Que cada puerta que se abra en Galapa sea una oportunidad para servir mejor, para escuchar más, para unirnos con más fuerza. Que esta nueva sede sea faro de servicio, de encuentro, de dignidad. Que desde aquí sigamos construyendo comunidad, sembrando confianza y cosechando bienestar. Que el espíritu de nuestros fundadores y consejeros siga guiando cada paso, cada decisión, cada sueño. Estoy seguro de que con la culminación de nuestros centros de distribución, Coopidrogas empieza una nueva era llena de retos, con una visión futurista, pero con la solidez que garantizan los buenos cimientos, y con la convicción de que el futuro será aún más prometedor para cada uno de los asociados. Con gratitud, con emoción, con esperanza. “Quiero agradecer, desde lo más profundo de mi corazón, a todos los que hicieron posible este logro. A los equipos técnicos, a los líderes regionales, a los trabajadores que pusieron manos y alma en cada detalle”. Carlos Alberto Molina Betancur Presidente del Consejo de Administración
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==