62 | Octubre 2025 CULTURA Una vez que este nuevo grupo se estableció, su composición genética se mantuvo estable durante al menos 1.500 años, a pesar de las transformaciones culturales que vivió la región. Este hallazgo respalda la hipótesis de que las lenguas chibchas no se originaron exclusivamente en el altiplano, sino que llegaron con migrantes que atravesaron el istmo y se asentaron en la sabana de Bogotá. “Esta pudo ser una oleada migratoria que venía de Mesoamérica, pero posiblemente ya no estaban estos cazadores-recolectores. Cuando vemos a los del período formativo y agrocerámico, se observa una conexión ancestral con las comunidades actuales, principalmente con las de Panamá. Hay una mayor afinidad genética. Esto es muy importante porque ahí precisamente descubrimos cómo esa oleada migratoria pasa el istmo de Panamá y se queda en nuestro territorio. Lo más probable es que vengan conectados también por su lingüística, pues los muiscas y los guanes, por ejemplo, son de la familia chibcha, y los chibchas vienen de Mesoamérica. Entonces, ahí se denota esa conexión relevante, que de alguna manera ya sabíamos, pero que ahora la está confirmando la genética. Es bastante interesante”, destaca Casas Vargas. CONTINUIDAD CULTURAL, CAMBIO GENÉTICO Lo más interesante de estos hallazgos es que, aunque hubo un reemplazo casi total del linaje genético, las culturas posteriores conservaron, y adaptaron, muchos elementos materiales y simbólicos. Los muiscas, que dominaron la región hasta la llegada La ciencia detrás DEL HALLAZGO El equipo utilizó tecnología de secuenciación de ADN antiguo, un campo que ha revolucionado la arqueología en la última década. Cada muestra se comparó con una base de datos global, que incluye más de un millón de variaciones genéticas presentes en poblaciones antiguas y modernas. Para garantizar la autenticidad de los datos, los investigadores midieron niveles de contaminación en el ADN mitocondrial y en el cromosoma X, encontrando valores muy bajos (menos del 5%). Esto asegura que el material genético corresponde realmente a los individuos antiguos y no a manipulaciones modernas. El análisis estadístico mostró claramente dos etapas en la historia genética del altiplano: • Fase precerámica (6.000 años atrás): cazadores-recolectores con linaje basal único. • Fase cerámica y agrícola (desde hace 2.000 años): migrantes del istmo con afinidad genética a pueblos chibchenses. ANTEPASADOS, de hace unos 2.000 años, PROVIENEN del área del istmo de PANAMÁ. Foto: BRUNO M PHOTOGRAPHIE Restos muiscas, en Sogamoso (Boyacá).
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