Octubre 2025 | 25 Coopidrogas A diferencia de los océanos rojos —mercados muy competidos, en los que las empresas luchan por atraer al mismo grupo de clientes—, los azules representan territorios inexplorados, donde la competencia es mínima o inexistente porque se ofrecen soluciones innovadoras que nadie más ha considerado. Para una droguería de barrio, esto no significa invertir millones ni desarrollar una aplicación, implica cambiar la perspectiva. Ya no consiste en “¿cómo vendo más acetaminofén?”, sino en “¿qué necesita mi comunidad que nadie más le está ofreciendo en temas de salud?”. Ahí es cuando comienza la verdadera magia, señala Carlos Vicente Moreno, docente y experto en innovación y gestión del conocimiento. Y agrega: el océano azul funciona porque te obliga a mirar a donde nadie más está mirando. ¿Y si tu droguería se convirtiera en un espacio de educación en salud para toda la comunidad? Crear un océano azul no quiere decir hacerlo todo, sino hacer lo correcto, para las personas indicadas, de una manera única. “La gran ventaja es que las droguerías ya tienen mucho ganado: están cerca, conocen a sus clientes y entienden su territorio como nadie más. No falta capacidad, lo que realmente se requiere es una propuesta con sentido y diferenciación”, enfatiza el experto. ¿CÓMO “NADAR” HACIA SU PROPIO OCÉANO? En cada esquina hay una droguería. Todas venden lo mismo, con precios similares y horarios parecidos. En muchos casos, los clientes eligen por costumbre o por cercanía, no porque exista una propuesta que realmente los cautive. Ahí está el problema… y también la oportunidad, apunta Moreno, conferencista y consultor, dedicado a crear entornos en los que el conocimiento inspira, conecta y transforma. La saturación no es un callejón sin salida, sino el punto de partida para diferenciarse con intención. Cuando todos brindan lo mismo, quien se atreve a romper el molde y aportar valor en lo que otros pasan por alto se convierte automáticamente en la opción más relevante. No se trata de competir por centavos, sino por significado, por propósito, por respuestas reales. Las grandes cadenas cuentan con logística, marketing y volumen, pero las droguerías de barrio tienen algo que no se compra: escucha, cercanía, memoria y un nombre con historia. Eso no es poca cosa. De hecho, puede ser su mayor ventaja competitiva… si se sabe aprovechar. ¿Qué puede frenar la transformación? Diferenciarse en un negocio tradicional no es tarea fácil, pero identificar los obstáculos desde el inicio da la ventaja de anticiparlos y superarlos con planeación. El docente Carlos Vicente Moreno expone los desafíos más comunes al implementar esta estrategia: • Miedo a salir de la zona cómoda. “Siempre lo hemos hecho así y nos ha funcionado”. Esa es, quizá, la frase más peligrosa en tiempos de cambio. La resistencia es natural, pero quedarse quieto puede ser más arriesgado que moverse. No se trata de romper con todo, sino de evolucionar con intención. ¿Qué hacer? Iniciar con cambios pequeños y visibles que generen confianza en el proceso. • Falta de formación en modelos de negocio. Muchos propietarios no han tenido acceso a conceptos como propuesta de valor, segmentación o diferenciación. No es una debilidad, es una gran oportunidad para crecer. ¿Qué hacer? Aprovechar los libros, los pódcast y las mentorías. Hoy, aprender es una posibilidad real para todos. • Dificultad para comunicar el nuevo enfoque. A veces el negocio evoluciona, pero los clientes lo siguen percibiendo como siempre. Si no se socializa el cambio, simplemente no lo notarán. ¿Qué hacer? Integrar la comunicación al servicio: en cada interacción es necesario educar, contar historias y mostrar que algo ha evolucionado.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTE2ODQ5Nw==