0261_Coopidrogas_Revista_Octubre_2025

14 | Octubre 2025 MEDICINA & SALUD tipo corticoides, que suele ser el más recomendado (en ocasiones se sugieren los antivirales), así como la rehabilitación con fisioterapia facial, masajes, vibración y movimientos musculares”, complementa el experto. La consulta de urgencias es determinante, entre otras cosas, porque los síntomas de la parálisis de Bell son similares a los de otros problemas médicos de gran repercusión, como los accidentes cerebrovasculares, y, por ende, se requiere la mirada de un especialista e incluir exámenes avanzados, no para diagnosticarla o confirmarla, ya que no existen, sino para descartar otras patologías, entre ellos: análisis de sangre, imágenes por resonancia magnética (IRM) o tomografía computarizada (TC) y electromiografía (EMG). Como hay varios grados de parálisis facial y no se tiene un tratamiento específico, el objetivo es ayudar a los pacientes a superar los síntomas y evitar complicaciones, como daños irreversibles en el nervio facial, crecimiento irregular de las fibras nerviosas o ceguera parcial o completa del ojo que no cierra, sostienen especialistas de la Clínica Mayo. En ese sentido, la Academia Americana de Oftalmología explica que, si bien no hay tratamiento específico, “su oftalmólogo lo puede ayudar a controlar los síntomas que afectan al ojo, recomendándole gotas u otros lubricantes que alivian las molestias si no lo puede cerrar completamente”. Igual pasa con la consulta con el otorrinolaringólogo, quien revisará su oído y definirá si requiere algún manejo determinado para los síntomas; y con el apoyo del neurólogo, clave para determinar la gravedad de la parálisis o la posibilidad de que se trate de otra condición. En general, la parálisis de Bell puede durar desde unas pocas semanas, tres en promedio, hasta seis meses, y se ha reportado que hasta un 80% de pacientes se recuperan completamente. Un porcentaje de casos se recupera solo, en especial si la inflamación es leve y dura poco tiempo; en otros, se requiere tratamiento médico y rehabilitación; y si es muy severa y no mejora con las alternativas terapéuticas, hay opciones quirúrgicas, entre otras, para mejorar el cierre ocular y evitar inflamaciones de la córnea por la exposición al aire, al no poder parpadear lo necesario ni cerrar bien el ojo. Sir Charles BELL Desde el siglo V a. de C., Hipócrates, médico de la Antigua Grecia, considerado el “padre de la medicina”, relataba casos de parálisis facial y sus diferentes manifestaciones. No obstante, sería el anatomista, cirujano y teólogo escocés sir Charles Bell quien describiría la anatomía del nervio facial y, posteriormente, su relación con la parálisis facial unilateral, en 1821, por lo que esta recibió su nombre. Desde entonces, se sigue estudiando, en especial porque hay un sinnúmero de vacíos con respecto a las causas que no se han logrado llenar, y también en lo relativo al tratamiento. Foto: AMATEUR007 Un ESPECIALISTA hará exámenes avanzados para DESCARTAR otras patologías con síntomas SIMILARES.

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