58 | Octubre 2023 CULTURA fue depuesto de su virreinato y devuelto a España por orden del juez pesquisidor Francisco de Bobadilla. Los Reyes Católicos lo enviaron para que investigara las constantes quejas que recibían acerca de los abusos de autoridad por parte de Colón y sus hermanos hacia los habitantes de la isla. Llevado ante sus majestades, Colón fue puesto en libertad, pero no le fueron restituidos sus derechos y poderes virreinales. DE LA HERENCIA FAMILIAR AL MÉRITO POLÍTICO Posteriormente, en 1515, después de un largo pleito jurídico con la Corona, en el que se discutía el carácter hereditario del virreinato estipulado en las Capitulaciones, Diego Colón, hijo del fallecido Cristóbal, heredó el título de virrey de las Indias. Pero el derecho sobre este virreinato se mantuvo solamente hasta 1535, cuando Luis Colón, su hijo, lo cedió a cambio de los títulos y señoríos correspondientes al ducado de Veragua y al marquesado de Jamaica. En efecto, durante los primeros años de conquista, el virreinato era una potestad que se adquiría por el descubrimiento de un territorio y se heredaba a través de la descendencia familiar. Esta situación suscitaba diversos debates y dividía la opinión Corona y por el Consejo de Indias, una entidad administrativa creada en 1511 con facultades legislativas y de gobierno sobre los territorios conquistados. EL TRATADO DE TORDESILLAS Pero ¿qué sucedía cuando las partes de un reclamo simultáneo de derechos territoriales no servían a la misma Corona? A este respecto, González recuerda que, “tal y como lo sugiere la palabra ‘conquista’, la asignación de derechos territoriales durante la etapa más temprana del mal llamado ‘descubrimiento’ consistía en apoderarse de un lugar por la fuerza”. Y ante la resignación de otras monarquías, como la francesa, la inglesa o la neerlandesa, España y Portugal eran las potencias más prominentes, en términos militares, de aquellos años. España, por ejemplo, se apropió de toda la costa oeste del continente y se convirtió en el imperio con mayor presencia en las tierras recién halladas al subyugar a las dos grandes civilizaciones que las habitaban antes de su llegada: el Imperio azteca hacia el norte y el Imperio inca hacia el sur. A su vez, también por la fuerza, los ingleses les entre “quienes consideraban que el derecho por conquista y hereditario constituía un modelo adecuado, los que creían que los virreyes debían ser de ascendencia noble y con rango militar, y aquellos que afirmaban que los funcionarios de carrera y letrados ejercerían el cargo mejor que nadie”, puntualiza el historiador. Así, el carácter hereditario del gobierno territorial fue reformado en 1535, coincidiendo con el fin del virreinato colombiano y la instauración del de la Nueva España (hoy México y Centroamérica). A partir de la disolución del primer virreinato español en América, los virreyes y gobernadores de los nuevos virreinatos serían nombrados por la Con la llegada de Cristobal Colón empezó la colonización española sobre América, la más extendida a lo largo del continente. Los CONFLICTOS por el RECLAMO de DERECHOS sobre una misma TIERRA descubierta eran dirimidos por la CORONA española. Foto: MARQUES
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