Noviembre 2025 | 63 Coopidrogas (1965), de Sidney Lumet; y The Anderson Tapes (1971). Su versatilidad como actor quedó demostrada, si bien el peso de Bond siempre lo acompañaba. En 1983 regresó una última vez al papel, en Nunca digas nunca jamás, una versión no oficial de la saga producida por otra compañía. Fue un guiño a los fans y una despedida personal del personaje que lo había convertido en leyenda. LA MADUREZ ARTÍSTICA Y EL RECONOCIMIENTO Tras dejar atrás definitivamente a James Bond, Sean Connery entró en una etapa de madurez artística que consolidó su prestigio. En los años 80 y 90 protagonizó películas memorables que demostraron que era mucho más que un espía de ficción. En El hombre que sería rey (1975), compartió pantalla con Michael Caine en una aventura épica basada en la obra de Rudyard Kipling. En El nombre de la rosa (1986), encarnó a un monje franciscano en una representación medieval que lo acercó a nuevas generaciones de espectadores. Pero fue con Los intocables (1987), dirigida por Brian De Palma, que obtuvo el mayor reconocimiento de su carrera: el Óscar al mejor actor de reparto por su papel como el policía Jim Malone. A partir de ahí, se convirtió en un referente de autoridad y sabiduría en el cine. En la década de 1990 brilló en Indiana Jones y la última cruzada cansado de las exigencias del rodaje. Desde entonces llevó una vida tranquila en las Bahamas, dedicado a su familia y a sus aficiones. El público, no obstante, nunca dejó de asociarlo con la imagen del hombre elegante que inmortalizó en su juventud. El 31 de octubre del 2020, Sean Connery falleció a los 90 años mientras dormía, en su residencia en Nassau. La noticia sacudió al mundo entero. Actores, directores y fanáticos recordaron no solo al categórico James Bond, sino a un actor que supo reinventarse, a un hombre que había recorrido el camino desde la pobreza de Edimburgo hasta la cima del cine. (1989), interpretando al padre del célebre arqueólogo; luego, en La caza del Octubre Rojo (1990), en la que encarnó a un capitán de submarino soviético; y en La roca (1996), película de acción en la que, a pesar de su edad, demostró que aún podía ser un héroe enérgico y magnético. EL ADIÓS A LAS PANTALLAS A principios de los 2000, Connery comenzó a alejarse de Hollywood. Tras el rodaje de La liga extraordinaria (2003), anunció su retiro definitivo del cine, desencantado con el rumbo que estaba tomando la industria y Foto: EVERETT COLLECTION
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